“El Bergantín Rayo” es una zarzuela en dos
actos y en verso, con poesía del gaditano José Velázquez y Sánchez, música de
Manuel Rodríguez y textos en varios idiomas: español y también un lenguaje
andaluz vulgar, por el tío Mostagan; italiano, por el origen del personaje del
Conde; y francés, por los diálogos entre marineros de estos países. Para hacer
más europeísta aún esta función, hay alusiones a la ciudad de Londres.
El segundo acto, como expresa el guión de
la representación, tiene su decorado y, por tanto, su desarrollo, en la
localidad de San Juan de Aznalfarache.
Representada en el Teatro del Circo, la obra relata que, tras la llegada de un grupo de marineros al Puerto de Sevilla, entre los mismos, Jorge y Gaspar, provenientes de la Antilla española, buscan las formas de celebrar el éxito de aquella navegación; primero, en la ciudad, y después, en nuestra villa. Además, Gaspar recela de su amor por Dolores.
Página 26, estrofa para el coro:
Quien quiera divertirse,
luego nos siga,
que, a San Juan de Alfarache,
vamos de gira.
También en la página 26 para el personaje
de Juana:
Moza buena,
determina la alta cámara
aprovechar el domingo,
en San Juan, y de jarana.
Página 27, final del primer acto:
A San Juan va a acabarse
nuestro jaleo,
con sabrosa comida,
con vino añejo.
¡Ole salero!
Página 28:
ACTO SEGUNDO: El teatro representa la amena orilla del Guadalquivir, donde se halla situado San Juan de Aznalfarache. A la izquierda, la venta y parador, con bancos de material a un lado y otro de la puerta. Al fondo, pilar con la cruz verde, que marca la entrada de la aldea. A la derecha, rústico muelle; apercibiéndose la proa del bergantín Rayo. Al fondo y en perspectiva, las feraces llanuras de Tablada. Aparecen Jorge y los marineros, saliendo de la venta, en alegre confusión. La orquesta preludia el coro «Bulla y fiesta en tierra firme» de la escena primera del primer acto.
Escena III del acto segundo, en página 31,
con Jorge y el coro de marineros:
En los altos del convento
parece que están de zambra,
y he visto pasar buen número
de mocitos y muchachas.
Esta obra fue autorizada para su representación por el gobernador Ramón Auñón y Villalón, el 1 de mayo de 1867.
José Velázquez y Sánchez, que usó el
pseudónimo de Clarencio (Cádiz, 19 de marzo de 1826 - Filipinas,
1879), es periodista, dramaturgo, historiador y escritor español del Posromanticismo.
Nacido en Cádiz en 1826, a los pocos meses de su nacimiento, su familia se
trasladó a Sevilla, ciudad en la que transcurrió la mayor parte de su vida.
Licenciado en Jurisprudencia por la Universidad hispalense (1848), José
Velázquez ejerció diversas profesiones —además de abogado, fue periodista,
archivero municipal, cronista de la ciudad, secretario del alcalde, promotor
editorial, escritor, historiador, crítico taurino— si bien la denominación que
mejor puede definir su personalidad sería la de publicista o la
de escritor público, por su implicación activa con el pasado y con el
presente, con la narración histórica y con el columnismo periodístico, con la
crónica, la opinión o la sátira. Se instruyó con las obras de otros ilustres
eruditos como José Félix Reinoso, Alberto Lista y Blanco White.
Formó parte en la Sevilla de mediados del
siglo XIX de una generación de inquietos hombres de letras, mezcla de
intelectuales, periodistas y literatos, entre los que destacaron Joaquín
Guichot, Juan José Bueno, Amador de los Ríos o Francisco Collantes. Variedad y
fecundidad desmesuradas son las características más destacadas que señalaron
sus contemporáneos de su producción literaria, que le llevó, con desigual
fortuna, a cultivar indistintamente todos los géneros. Luis Montoto llegó a
denominarle como “el primero de los periodistas sevillanos”; el mismo Velázquez
afirmó que había trabajado en más de cien publicaciones, la mayoría de las
cuales surgieron por iniciativa suya.
Estuvo empleado como archivero del Ayuntamiento
de Sevilla entre abril de 1859 y febrero de 1869, que entonces se hallaba
en un completo desorden, organizando numerosas secciones de sus legajos y,
gracias a ello, pudiendo acceder a numerosos documentos para sus trabajos
históricos; tal vez por esto, y porque intervino en casi todas las
publicaciones de Sevilla de su tiempo, fue nombrado cronista oficial de la
ciudad (1861-1869).
En la zarzuela “El Bergantín Rayo” demuestra además que tenía conocimientos de lenguas extranjeras. A pesar de que en el guión de esta zarzuela se señala que se representa en el Teatro del Circo, no hemos encontrado anuncios o fechas de dicha actuación.
Bibliografía:
-VELÁZQUEZ
Y SÁNCHEZ, J. (1862): “Crónica regia: Viaje de la Corte a Sevilla, en 1862”,
Nº. 33 de la colección “Estudios históricos, biográficos y curiosos del Archivo
Municipal de Sevilla”. Sevilla, Imprenta y Litografía de la calle Sierpes, 35.
-VELÁZQUEZ Y SÁNCHEZ, J. (1867): Zarzuela “El Bergantín Rayo”, en “Galería Bufa Sevillana” (Nº. 7). Sevilla, Francisco Álvarez y Cía.
Texto
de esta zarzuela en:
-cervantesvirtual.com/obra/el-bergantin-rayo-zarzuela-en-dos-actos-y-en-verso-1059858/
-bnedigital.bne.es/bd/es/viewer?id=00e2b76d-599c-4401-8853-0bbc25baf56a
-archive.org/details/HCa069035
Otras
fuentes:
-historia-hispanica.rah.es/biografias/45091-jose-velazquez-y-sanchez
-wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_Vel%C3%A1zquez

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