La historia de la Parroquia de San Juan de Alfarache

La Parroquia de San Juan Bautista, en primer plano; sobre el cerro, aunque tapada su cúpula por unos árboles y su campanario, por el reloj del colegio, la de los Sagrados Corazones, junto al Corazón de Jesús.

La Parroquia de San Juan de Alfarache, matriz de las Parroquias de las actuales de San Juan Bautista y de los Sagrados Corazones, es la suma de la historia de ambos templos, relacionados entre sí en su historia común, que es la que tratamos aquí, y es que la Parroquia de San Juan de Alfarache o de Aznalfarache, en 2026:

-97 años como Iglesia parroquial de San Juan Bautista (en el Barrio Bajo).

-94 años de Parroquia para el templo sobre el monte.

-435 años, en el cerro, como templo del Convento de San Juan Bautista.

-Y quizá algo más de 100 años previos como parroquia, también sobre la colina, antes de ser convento.

-Además de que, según las crónicas, ya en el siglo VI después de Cristo, existía un templo en esta atalaya.

La Iglesia Parroquial de San Juan Bautista es heredera de todo ello, pero a su vez, el templo en el cerro (actualmente, de los Sagrados Corazones), es testigo de siglos de presencia religiosa católica en San Juan de Aznalfarache.

Cuentan leyendas antiguas que, en el término de la villa de San Juan de Aznalfarache, en el cerro más cercano a la urbe de Híspalis, ya existía un templo católico en el siglo VI:

-Sobre el año 548, la leyenda de la Pila bautismal (piscina o baptisterio), de la que manaba agua para la celebración de la Pascua el Sábado Santo, sin estar conectada a manantial o surtidor alguno, dentro de una “suntuosa capilla”, con reliquias del mártir San Esteban.

-A mediados de aquel siglo, se ubica por esta zona a una santa no canonizada, Verania de Osset, que pudo comenzar una congregación de monjas benedictinas en este lugar. Sin embargo, ni la existencia de dicha mujer, ni las fechas para crear congregaciones están demostradas.

-Y por último, a finales del siglo, las narraciones sobre la conversación entre el patrono de los conversos, San Hermenegildo, este sí canonizado y reconocido por la Iglesia, con su hermano Recaredo, antes de que se entregase a su padre, el rey arriano Leovigildo que, una vez arrestado su vástago, destruyó todas las instalaciones fortificadas que existían sobre este cerro, lo cual provocaría la desaparición de aquel templo.

Después, vendría la conquista almohade, con una nueva mayor fortificación que ha llegado hasta nuestros días, rodeando este cerro. Los arqueólogos han escrito que, en la parte que ocupa actualmente el templo católico, se ubicó un alcázar que, quién sabe, pudo ser a su vez construido sobre la capilla anteriormente indicada.

El templo en el cerro y la muralla se aprecian con mucha claridad en esta sección de una vista aérea de 1924 o 1925.

Con la Reconquista de Sevilla, en el año 1248, tenemos el dato relevante de que San Juan de Aznalfarache (llamado Haznalfaraig por entonces), siguiendo la tradición de otros muchos lugares del país, para conmemorar el regreso a las tradiciones cristianas, se le asignaría el santo patrón del día, en este caso, Nuestra Señora de la Paz, cuya conmemoración es el 24 de enero (lo cual concuerda con que de Mairena del Aljarafe lo sea San Ildefonso, el 23 de enero). Esta tradición cultual llega hasta nuestros días.

"Civitates Orbis", en 1565, muestra las instalaciones del convento sobre el cerro.

Varios años después, en 1253, se le encarga a la Orden hospitalaria de San Juan de Jerusalén (San Juan de Acre o, sencillamente, de Malta), que se haga cargo de las tierras de Haznalfaraig, como premio por su ayuda en la reconquista y aunque sólo están presentes tres décadas, esta orden religiosa también dejó a su patrón, San Juan Bautista, como la advocación referente en esta villa, que pasaría a llamarse San Juan de Alfarache.

En 1572, "Theatrum Urbium praecipuarum Mundi".

Con el abandono de estas tierras por parte de la orden religiosa, pasan a estar bajo gestión del Arzobispado hispalense y si aquellos caballeros religiosos no llegaron a construir un nuevo templo (insistimos, sobre los restos del anterior alcázar), sí que lo harían los eclesiásticos diocesanos, pues hay constancia de que existía un párroco asignado a esta villa a finales del siglo XIV.

"Delicies de L' Espagne", en 1707.

De hecho, por la constancia de un intento de instalarse la orden cartuja en este cerro o atalaya, lugar protagonista de todos los eventos hasta ahora narrados, el Arzobispo hispalense de la época, Mons. D. Gonzalo de Mena, pide a unos frailes franciscanos que residían en las instalaciones arzobispales, pero que tenían una capilla cuya titular era Santa María de las Cuevas, cambien de ubicación con los cartujos, para hacerse con la dirección espiritual de Castilleja de la Cuesta, Tomares y San Juan de Alfarache. Los monjes cartujos son los que dan nombre a la Isla de Cartuja sevillana.

Dibujado por Richard Ford, entre 1830 y 1833.

En el cerro, buscando paz para propiciar su espiritualidad, más alejados de la urbe y con tres núcleos habitados (aunque muy escasamente), encomendados a su dirección y las rentas que les pueda proporcionar una fábrica (probablemente, para tratar la aceituna), comienzan a vivir y a construir o a reedificar un templo que será el lugar señero de su convento. Eso sí, Mons. D. Gonzalo de Mena les pide que no la ejerzan hasta que cese en su actividad el párroco diocesano D. Pedro González, que ya estaría en la villa desde antes de la llegada de los cartujos.

Ford y Wilkinson, en 1838.

Comenzaron así los 435 años de existencia del Convento de San Juan Bautista, sobre el cerro o atalaya más cercano a la ciudad de Sevilla, la casa matriz de la Orden Tercera de San Francisco para Andalucía, la primera de todos los conventos en esta región, pues no consta que llegaran a fundar uno en la Isla de la Cartuja.

Manuel Barrón, en 1850. El templo sobre el cerro se encuentra a la izquierda del cuadro, con Sevilla al fondo.

Varios cientos de frailes franciscanos terceros residieron en San Juan de Alfarache, unos religiosos, varias veces denominados así en su historia en esta villa, como “adeptos a la pobreza”, cuya vida atrajo vocaciones de otros lugares, e incluso nombres destacados, como el de fray Diego García de Quijada (quien sería obispo de Guadix), o el ilustrado clérigo Manuel María del Mármol, un enamorado de las vistas que había desde la altura de este cerro.

En 1850, un dibujo de Joaquín Diez, en el que el campanario del templo sobre el cerro se puede observar a la izquierda.

Tras esos 435 años, hay cientos de frailes, que fueron ordenados sacerdotes para poder ejercer su ministerio en las villas de Tomares y San Juan de Alfarache, como fray Juan de Ponferrada (primer ministro o superior franciscano), fray Alonso Ramírez (primer párroco de Tomares), fray Felipe Mexía (gran predicador, que obtuvo muchos frutos espirituales), o fray Miguel de San Juan Bautista (erudito, predicador, escritor y cronista).

Cuadro de Manuel Barrón, de 1856, en la colección Ybarra.

Entre 1400 y 1835, la iglesia parroquial de la villa de San Juan de Alfarache es esta, situada en este cerro, formando parte del Convento de San Juan Bautista, donde se administran los sacramentos y se escriben los libros para dejar constancia de aquellos bienes espirituales realizados.

El templo sobre el cerro, rodeado de olivos.

La iglesia del convento debió tener varias transformaciones durante estos siglos, pero la mayor, que nos llega hasta los tiempos presentes, tuvo que ser en la primera mitad del siglo XVIII, con la incorporación del Retablo de los Santos Juanes (en el presbiterio) y los otros que hay en los altares laterales, datados sobre el año 1730, con imágenes de la Inmaculada, la Virgen de los Dolores, San José con el Niño y San Antonio.

Panorámica aérea de la soledad de la iglesia parroquial sobre el cerro.

Con la desamortización de Mendizábal, en 1835, los frailes pierden sus derechos a la posesión de las tierras entorno al convento y a la iglesia, que explotaban en la fábrica (para los productos que fabricaran a partir de la recolección de la aceituna), y que les fueron concedidos desde los tiempos de D. Gonzalo de Mena. Unos pocos de esta congregación pasaron a ser sacerdotes diocesanos ya sólo de la iglesia parroquial de San Juan de Alfarache.

El templo sobre el cerro, a principios del siglo XX.

Pensamos que el primer sacerdote y párroco, nuevamente procedente del Arzobispado, como lo fue D. Pedro González, a finales del siglo XIV e inicios del XV, fue el Rvdo. Sr. D. Antonio Lozano, que estuvo ejerciendo su ministerio entre 1862 y 1866, en el templo parroquial sobre el cerro, convirtiéndose la edificación aneja del antiguo convento, en las instalaciones parroquiales, como vivienda del clérigo y otros actos que se pudieran desarrollar en las mismas. Eso sí, como en los tiempos del convento, muy alejado de la urbe de la villa, cuya población no muy numerosa estaba asentada en la parte baja del término municipal, junto al río, para los trabajos del campo.

El templo sobre el cerro, en 1914.

Entre 1880 y 1889, este templo parroquial vivió una gran crisis en su administración, pues estuvo a cargo de seis párrocos, siendo considerados cuatro de ellos como curas ecónomos del lugar, es decir, administradores provisionales. Tras estos años, un solo párroco, el Rvdo. Sr. D. Juan de Dios Peña Rada, ejerció su ministerio entre 1889 y 1937, durante 48 años, quedándose a vivir en San Juan de Aznalfarache (que se segregó de Tomares en 1890 y pasó a tener este nombre oficialmente), hasta su fallecimiento en 1946, según consta en su lápida.

Año 1929.

Con este sacerdote, se produce el gran cambio parroquial de este pueblo: la administración de los sacramentos pasa del templo en el cerro, al nuevo templo construido en la zona baja del pueblo, en un lugar intermedio entre la zona antigua (la más cercana al río), y la nueva expansión de viviendas hacia las tierras de Mairena del Aljarafe.

Año 1934.

Era una necesidad hace tiempo sentida en este pueblo y villa de San Juan de Aznalfarache, la edificación de un templo que, ni estuviera tan distante como el antiguo (allá en la altura del cerro), ni fuese tan pequeño como la capillita que servía de ayuda de parroquia (en referencia a la Capilla del Rosario, sita en la calle Real), que, si en tiempos pasados era suficiente para que los fieles cumplieran sus deberes religiosos, pasó a ser insuficiente, dado el aumento tan considerable de población.

Iglesia parroquial de San Juan Bautista, década de 1930 o de 1940.

En aquellas primeras décadas del siglo XX, el actual Cerro de los Sagrados Corazones (o Barriada Nuestra Señora de Loreto), seguía deshabitado, pues la población vivía en la parte baja, además de algunas viviendas en dirección a la vecina localidad de Mairena del Aljarafe (en la actual calle 28 de febrero y paralelas), lo que hizo que se promoviera la construcción de un nuevo templo (el actual Templo parroquial de San Juan Bautista), justo entre las dos barriadas ya existentes, la que se encontraba cercana al río y la que se expandía hacia el oeste del término municipal.

El Templo parroquial de San Juan Bautista se construyó a expensas de la testamentaría del difunto mecenas Francisco Recur Solá, que dejó dispuesto que sus bienes se emplearan para la construcción de nuevas iglesias parroquiales en la Diócesis de Sevilla. Así se estimó conveniente emplearlo para San Juan de Aznalfarache, “ya que la obra era imposible de realizar, dada su cuantía y la pobreza de sus habitantes, en su mayoría obreros, sin más recurso que sus jornales” (según se indica en un documento de 1930).

El 11 de junio de 1928 se publicó que la construcción fue estipulada en la cantidad de 260.930 pesetas (al cambio, unos 1568 euros, aunque, por aquella época, la peseta tenía mucho más valor que a principios del siglo XXI). Así lo acordaron el Emmo. y Rvdmo. Sr. Cardenal Ilundain y la empresa sevillana Sociedad Anónima de Construcciones.

A mediados del siglo XX, con las instalaciones ferroviarias anexas ya en desuso.

Fue proyectado por el arquitecto castellonense Vicente Traver Tomás (quien en 1927 es nombrado director de las obras de la Exposición Iberoamericana, en sustitución de Aníbal González, ejecutando el Casino de la Exposición y el Teatro Lope de Vega, y que también llevó a cabo la Parroquia sevillana del Corpus Christi), y tiene forma de cruz latina de 12 por 40 metros de planta, con ábside semicircular y bóveda dividida en tramos por pilastras y arcos fajones. Exteriormente, los volúmenes dejan patente su armoniosa planta y buena proporción.

Año 1957.

Cumpliendo a rajatabla lo indicado en el pliego de condiciones generales y económicas, fue construido en un año; se puso la primera piedra el 23 de junio de 1928 y se inauguró el 24 de junio de 1929, en plena Exposición Universal, con asistencia del cardenal Mons. D. Eustaquio Illundain y Esteban y autoridades de la época.

Este templo es de una sola nave, con planta de cruz latina y tres capillas:

-Capilla Bautismal, con la pila bautismal de jaspe, fechada en el siglo XVII (este objeto litúrgico no es el del siglo VI, pero continuó aquella leyenda).

-Capilla Sacramental, con el sagrario.

-Capilla del Evangelio, con las imágenes del Cristo del Amor y Nuestra Señora de los Dolores.

Lógicamente, con la inauguración del nuevo templo parroquial de San Juan Bautista, en lo que, por entonces, era la zona intermedia del pueblo, la iglesia que existía en el cerro desde más antiguo, quedó abandonada, junto con las instalaciones anexas. La pila bautismal y las imágenes de las principales advocaciones existentes en aquella época (el patrón San Juan Bautista; la patrona Nuestra Señora de la Paz; Cristo del Amor; Nuestra Señora de los Dolores; Virgen del Consuelo; Sagrados Corazones de Jesús y de María…), pasaron de un templo a otro, para continuar así su culto y su cuidado y mantenimiento. También los archivos parroquiales cambiaron de templo, hasta aquel año 1929.

La iglesia en el cerro, después de dejar de ser convento, había sufrido ya varios robos y expolios, al encontrarse tan sola y desprotegida en la cima del cerro. Pero aquel lugar volvería al culto unos años después, ya bajo el mandato obispal de Mons. D. Pedro Segura y Sáenz, quien restauró estas edificaciones para convertirse en casa de ejercicios espirituales.

Año 1942.

Eligió la fecha del 14 de diciembre de 1941, por ser el día de cierre de una asamblea eucarística que se celebraba en Sevilla.

El cardenal, aquella tarde, dijo: “La casa de ejercicios es la casa de la gracia de Dios y del milagro, cumpliéndose en este momento, los deseos del Papa (Pío XII), para propulsar los ejercicios”. Y es que, desde aquella inauguración, este espacio de paz y concordia, ha traído a decenas de miles de personas a San Juan de Aznalfarache, para conseguir plenitud en sus vidas o aprender los pasos para alcanzarla. Tanta expectación provocó la apertura que el cardenal recibió una carta del Papa, expresándole su complacencia.

Artículo sobre la carta del Papa.

Año 1943.

Y alrededor de aquella renovada edificación de un convento con su iglesia, surgió el complejo monumental llamado Cerro de los Sagrados Corazones, con la siguiente cronología de inauguraciones y bendiciones de los respectivos lugares:

-12 de diciembre de 1941: Bendición e inauguración de la casa diocesana de ejercicios espirituales.

-25 de octubre de 1942: Bendición e inauguración de la Capilla Votiva.

-15 de diciembre de 1942: Bendición de la Inmaculada Concepción para la torre-pedestal.

-31 de diciembre de 1942: Bendición del Monumento diocesano al Corazón de Jesús, es decir, a la torre.

-2 de julio de 1943: Bendición de la imagen e inauguración solemne de este monumento diocesano, con la imagen del Corazón de Jesús sobre la torre-pedestal.

-12 de noviembre de 1944: Bendición del monumento y la imagen del Inmaculado Corazón de María (o Sagrado Corazón de María).

-28 de octubre de 1945: Bendición de las capillas marianas de la Avenida del Santo Rosario.

-25 de noviembre de 1946: Bendición de la imagen de la Virgen de los Reyes.

-10 de octubre de 1948: Bendición e inauguración oficial del Recinto Sagrado al Corazón de Jesús.

-30 de octubre de 1948: Bendición e inauguración de la Capilla del Santísimo Cristo del Perdón (lugar inicialmente concebido para que los peregrinos celebraran el sacramento de la reconciliación, el tempo de la actual Casa diocesana de Cursillos de Cristiandad).

-19 de marzo de 1950: Inauguración de las Escuelas Salesianas (actual Colegio Santa Teresa de Jesús).

-15 de abril de 1951: Inauguración del Monasterio de la Visitación (actual Casa diocesana de Cursillos de Cristiandad).

-18 de mayo de 1952: Bendición e inauguración del Carmelo Teresiano.

Desde la inauguración oficial de este recinto sagrado (o puede que un poco antes), varios sacerdotes diocesanos estaban al cargo del mismo y de la dirección espiritual de las órdenes religiosas y los colegios a su cargo, como don Publio Escudero Herrero, ya que, además, en 1950, estaba construida la Barriada Nuestra Señora de Loreto, que volvía a propiciar el asentamiento humano, lo cual no se producía desde tiempos del castillo de Hisn al-Faray y la Reconquista, en el siglo XIII.

La necesidad de atender a esta población, vinculada con la base aérea de Tablada y la factoría aeronáutica de la misma, tanto militares como trabajadores, llevó a Mons. D. José María Bueno Monreal, a segregar el templo mayor e histórico en el cerro, el más antiguo de la localidad, de la Parroquia de San Juan Bautista, pasando a denominarse bajo la advocación de los Sagrados Corazones, por nombre del conjunto arquitectónico religioso y espiritual realizado por su antecesor.

Año 1971.

Oficialmente, el 21 de abril de 1962, la Archidiócesis Hispalense publica el decreto de erección de la Parroquia de los Sagrados Corazones, como libre enteramente de su matriz, desmembrándose de la por entonces única actual en San Juan de Aznalfarache.

Otro hecho muy relevante para la Parroquia de San Juan Bautista, asentada en el Barrio Bajo, con el templo de 1929, es que se erigió canónicamente y se desmembró de ella, por decreto del Cardenal Arzobispo de Sevilla, Mons. D. Bueno Monreal, el día 23 de abril de 1966, la de San José Obrero, aunque esto no fue efectivo hasta el 3 de febrero del año siguiente, en que tomó posesión de la misma el Rvdo. Sr. D. Antonio Gutiérrez Rodríguez.

Inicios de la iglesia parroquial de San José Obrero.

Es por ello que, desde la década de los 60, San Juan de Aznalfarache tiene tres párrocos, hasta 2023, en que San Juan Bautista y Sagrados Corazones, manteniendo su independencia como parroquias, pasan a compartir el mismo director espiritual.

En este 2026, aunque habría que revisarlo exhaustivamente en su historia, se da el novedoso hecho de que las tres parroquias comenzarán el curso con nuevo párroco.

Esta es la historia, de forma breve, de un templo parroquial antiguo, que sirvió para la ornamentación de una iglesia de la primera mitad del siglo XX, la cual luego fue Parroquia matriz para la erección de una nueva parroquia en el cenobio primitivo sobre el cerro.

Tramo Las Pitas del río Guadalquivir por San Juan de Aznalfarache hasta 1933

"Sevilla vista desde San Juan de Alfarache", pintado por Nicolás Chapuy en 1844. Las veredas del camino que, actualmente, coincidiría con la entrada del metro de Sevilla por el cerro de nuestra localidad, lucían salpicadas de rosetas de pitas. 

Definición de la Real Academia Española sobre la palabra “pita”:

Planta vivaz, oriunda de México, de la familia de las amarilidáceas, con hojas o pencas radicales, carnosas, en pirámide triangular, con espinas en el margen y en la punta, color verde claro, de 15 a 20 centímetros de anchura en la base y de hasta tres metros de longitud; flores amarillentas, en ramilletes, sobre un bohordo central que no se desarrolla hasta pasados varios años, pero entonces se eleva, en pocos días, hasta la altura de 6 o 7 metros. Se ha naturalizado en las costas del Mediterráneo. De las hojas se saca buena hilaza y una variedad de esta planta produce, por incisiones en su tronco, un líquido azucarado del que se hace el pulque.

Mapa del año 1900 con el cauce del río Guadalquivir, por la ciudad de Sevilla y su entorno, que incluye el proyecto para la construcción de la Corta de Tablada.

Sección del mapa de 1900, que indica claramente el nombre de este tramo del río.

El tramo Las Pitas del río Guadalquivir, según nuestra investigación, haría alusión al cauce correspondiente entre el extinto Los Gordales (cerrado en 1933, para prevenir inundaciones en la ciudad de Sevilla y sustituido por el que viene directo por Alcalá del Río, sin pasar por la urbe hispalense), y la Punta del Verde, curva que hace hasta alcanzar Coria del Río, por lo que esta denominación se corresponde a su paso por el término municipal de San Juan de Aznalfarache y parte del de la localidad vecina de Gelves.

Las primeras referencias que encontramos del mismo son del siglo XVIII, pero probablemente, sean más antiguas, por las hipótesis que, en este mismo artículo, trabajamos para dicho nombre.

En "Revista de Obras Públicas", año 1901.

En un artículo sobre la navegación por el río Guadalquivir y las obras a acometer en su cauce, del año 1861, destacamos el siguiente párrafo:

Hemos llegado a la estación 49, situada a 11 kilómetros del muelle de Sevilla, y en estos 11 kilómetros se presentan:

1°. la agudísima punta del Verde; 2º. la gran vuelta hasta San Juan de Aznalfarache, con el bajo llamado de Las Pitas; 3º. el torno muy violento de los Gordales: 4." la punta de los Remedios.

En 1881, otro artículo, titulado “Obras del río Guadalquivir y Puerto de Sevilla”, se sitúa el bajo de Las Pitas, entre Los Gordales y El Copero. Aunque no se cita expresamente a San Juan de Aznalfarache (oficialmente, aún Tomares y San Juan de Alfarache por entonces), esa situación se corresponde con el tramo indicado. Hay artículos de la “Revista de Obras Públicas”, sobre la navegación por el río que corroboran esta denominación para los tramos del cauce, en el siglo XIX, que fueron redactados en su día por don Luis Moliní, como ingeniero director del Puerto de Sevilla.

El nombre de este tramo del río como bajo de Las Pitas vendría de estas plantas, que fueron traídas de América y ya fuera por su siembra intencionada o por la polinización con las semillas, se desarrollaron en estas tierras. También había costumbre, siglos atrás, de plantarlas en los bordes de los caminos y de las fincas, por lo que podrían haberse colocado en los que venían de Sevilla a San Juan de Aznalfarache, como se puede contemplar en la pintura inicial. Por sus múltiples propiedades, como para fabricar jabón, puede ser que fueran aún más cultivadas por la fábrica de perfume, que se instaló en nuestra localidad a mediados del siglo XIX.

Con las obras para el cambio del curso del río, impidiendo que este pase de forma salvaje por la urbe de Sevilla, el nombre del tramo Las Pitas, al igual que el de Los Gordales, quedó en desuso.

Más información sobre la fábrica de perfumes, en este mismo blog:

https://historiadesanjuandeaznalfarache.blogspot.com/2024/09/la-fabrica-de-perfumes-de-san-juan-de.html

Hemeroteca:

-“La Andalucía, órgano de la Unión Bético-Extremeña”. Sábado, 16 de noviembre de 1861. Sevilla.

-ANÓNIMO (1881): “Obras del río Guadalquivir y Puerto de Sevilla”, en “Revista de Obras Públicas” (Vol. 29, tomo I, Nº. 8, págs. 93 a 94).

-Centro de Estudios Paisaje y Territorio: “Catálogo de paisajes de la provincia de Sevilla: Bajo Guadalquivir”.

-INSTITUTO DE HISTORIA Y CULTURA NAVAL (marzo de 2024): “Las flotas de Indias”, en “Cuaderno Monográfico Nº. 89: Ciclo de Conferencias de las LXIX Jornadas de Historia Marítima”. Madrid, Ministerio de Defensa.

-PACHECO MORALES-PADRÓN, M. (2016): “La navegación por el río Guadalquivir: Siglos XVI, XVII Y XVIII”, en “Archivo Hispalense” (2017, Nº. 303-305, tomo C, págs.. 233 a 269). Sevilla, Diputación Provincial de Sevilla.

Otras fuentes:

-es.wikipedia.org/wiki/Puerto_de_Sevilla

-dle.rae.es/pita

-ceres.mcu.es

Los ángeles de Rafael Blas Rodríguez en San Juan de Aznalfarache 1943-1946

Revisando temas en San Juan de Aznalfarache, nos damos cuenta de que unas obras de arte sitas en nuestra localidad están cumpliendo 80 años, así que realizamos un pequeño homenaje a las mismas y a su reconocido autor.

La Capilla Sacramental de la Parroquia de los Sagrados Corazones (antigua capilla bautismal de la casa de ejercicios, de la iglesia y del convento).

El visitador eclesiástico hispalense D. Jerónimo Romero ya menciona la existencia de este pequeño templo en el año 1708, describiéndolo así: “la capilla donde está la fuente del sagrado Bautismo, la cual es muy hermosa y transparente, de tal suerte que, aplicada una luz por la parte de afuera, parece que está por la de dentro; tiene en medio su pileta y una concha de plata, que sirve para bautizar. En esta misma capilla está el archivo y, dentro, los libros que pertenecen a bautismos, velaciones y colecturía, todos ellos con aseo y bien concordadas las partidas, que se escriben sin dejar blancos, como tiene mandado Vuestra Ilustrísima”.

Sobre los ángeles en el arte religioso...

La palabra “ángel” deriva del latín angĕlus, que significa “mensajero de Dios”. Esta palabra latina se origina en el griego γγελος “ángelos” que, a su vez, es una traducción del hebreo mal’ākh que significa “mensajero”, “delegado” o “embajador”.

No es fácil representar a los ángeles en el arte, ya que son criaturas puramente espirituales, no poseen un cuerpo físico, aunque se les asuma apariencia humana. Los artistas, por lo general, les incluyeron alas como vínculo con la misión de estas criaturas como mensajeros, y al existir diversas clasificaciones según su naturaleza o misión, también se les agrupa en los llamados “coros de ángeles”.

Sobre Rafael Blas Rodríguez...

Nació en Sanlúcar la Mayor (Sevilla), el 3 de febrero de 1885. Fue pintor de caballete, decorador y muralista que, desde pequeño, sintió especial inclinación por las artes plásticas y estudió en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos y de Bellas Artes de Sevilla, donde ya fue premiado por su talento. Entre sus maestros tuvo a Virgilio Mattoni y personalidades como Gonzalo Bilbao y José María Labrador Arjona. Sus obras tienen un cuidado dibujo, elegantes composiciones y limpieza de color. Tuvo su taller en la importante calle céntrica Adriano, en la ciudad hispalense. Entre otros muchos lugares, intervino de las decoraciones del hotel Alfonso XIII y los teatros Reina Victoria y Lope de Vega.

En 1931, decora la iglesia del asilo de ancianos de Montellano, la cual, unos años después, sería visitada por el cardenal Pedro Segura, que quedó tan complacido por la pintura mural, que encargó a Rafael Blas Rodríguez importantes trabajos en el propio Arzobispado y en la iglesia de la casa de ejercicios sobre el cerro de San Juan de Aznalfarache.

Desde 1943 a 1946 trabajó, por encargo del prelado sevillano en nuestra localidad. En la antigua iglesia del convento franciscano pintó la capilla sacramental, tres cuadros al óleo para sendos retablos de la nave del templo, la decoración mural sobre el Retablo de los Santos Juanes y pintó al fresco las capillas de la Avenida del Santo Rosario (acceso frontal al Recinto Sagrado al Corazón de Jesús, denominado civilmente como Parque Osset), con los Misterios Gozosos, Dolorosos y Gloriosos (los Luminosos aún no habían sido creados).

Muere en Sevilla, el 3 de febrero de 1961, a la edad de 76 años.

Empezamos con el análisis de su obra pictórica en San Juan de Aznalfarache, en la Capilla Sacramental (insistimos, anteriormente, capilla bautismal) de la Parroquia de los Sagrados Corazones...

“Bautismo trinitario” (pintado entre 1943-1946).

Todo este templo, dentro de la iglesia, ya existente en tiempos del convento, por la antigüedad y la anchura de sus muros, y como quedó constancia de lo mismo en la visita eclesiástica de 1708, que reproducimos en el inicio, fue pintado por Rafael Blas Rodríguez, pero comenzamos con la mayor obra de todas, que es el mural del presbiterio de esta capilla, dedicado a la Santísima Trinidad, acompañada de coros de ángeles que, como en otras grandes obras del arte religioso, está representada por tres coros.

Que sepamos, el mural no tiene nombre asignado, pero por el lema que tiene en la parte central y la dedicación de esta capilla, concebida inicialmente para celebrar el sacramento primero de la iniciación cristiana, pensamos que "Bautismo trinitario" es el más adecuado.

ZONA SUPERIOR:

En el coro de ángeles superior del mural, vemos a los serafines, rodeando y acercándose a Dios Padre para darle alabanzas, loas y cánticos, honrándole así. De hecho, se caracterizan por su carga de devoción, dada su cercanía, a la Gloria de Dios, que Le envuelven en una serie de llamas para expresarle así su amor.

Junto al Padre, también hay querubines, con cuerpo, pies y manos, que representan la plenitud del conocimiento, por su cercanía a la divinidad.

ZONA INTERMEDIA:

Debajo de Dios Padre, en la nube, se encuentra Dios Espíritu Santo, en clara alusión a su misión de ser el comunicador entre el Creador y las creaturas. En esta parte intermedia del mural, el Espíritu Santo también es honrado por otro coro de ángeles, en este caso, dos virtudes, por tener una banda que las cubre, al modo de los diáconos, que hacen que los milagros se cumplan.

Además, portan una pancarta con un texto del Evangelio: “Tv es filius meus delectus, in te complacvi mihi(“Tú eres mi hijo amado o predilecto; en Ti me complazco”, del Evangelio de San Marcos, capítulo 1, versículo 11). Estas son las palabras del inicio de la vida pública de Jesús tras su bautismo, siendo avalada su acción por Dios Padre, que envía al Espíritu Santo (también presentes en el mural), para que impulse a Cristo a entregarse totalmente al proyecto salvador de Dios. Este mural fue realizado para que aquel templo continuase como capilla bautismal y que, como en las primeras iglesias, las personas primero se convertían y luego se bautizaban, por ello es que está apartada de nave principal del templo, para convertirse en acceso al mismo, donde se participe de la eucaristía y de los demás sacramentos.

Otros dos querubines ayudan a portar la pancarta con el lema del evangelio.

ZONA INFERIOR:

Esta zona del mural es la que rodea al sagrario, donde se encuentra Cristo Eucaristía, más cercano a los seres humanos, porque estuvo y está entre nosotros, para traernos el Mensaje de Salvación de Dios.

Sobre el sagrario, un grupo de serafines, a modo de coro, también traen su amor para con Dios Hijo, provocando una serie de llamas que sobrepasan las nubes y las separan, probablemente, para favorecer el paso del Espíritu Santo, desde el cielo a la tierra, y nos traiga a sus dones.

En la parte más inferior, de izquierda a derecha: el espejo redondo con el emblema “Qui sicut Deus” ("Quién como Dios"), es un emblema tradicional para representar al arcángel San Miguel, el mismo que también se suele representar con una espada en la mano, en este caso, con la punta sobre el suelo, para honrar a Dios Hijo. Entre el objeto y el arcángel, un pequeño angelito, quizá por estar en el suelo, es decir, más cerca de la tierra, un ángel de la guarda, por sus rasgos infantiles, como miembro del último grupo del ejército celestial de Dios.

San Miguel.

El arcángel con la flor y vestido de celeste y blanco, se corresponde en la tradición católica con San Gabriel.

San Gabriel.

Al otro lado del sagrario, el arcángel arrodillado, como los demás, pero con las manos cruzadas ante el pecho, que simula tener una mayor postura de oración y de devoción que los demás, se correspondería con San Selafiel o Salatiel, considerado en las tradiciones cristianas orientales como el arcángel de la oración, que suele ser representado así, “con las manos juntas o sobre el pecho, en actitud orante”, para ser el intercesor que presenta las oraciones de la gente a Dios.

San Selafiel o Selatiel.

Y por último, el arcángel con una pera de agua en un báculo y las conchas de almejas sobre su manto, lo cual le hace identificarse con un peregrino, es asociado con San Rafael. Otro pequeño ángel, sin alas, aunque posiblemente también de la guarda, parece querer ayudarle a llevar su carga y sostener el báculo.

San Rafael.

Este mural está firmado por su autor, como se puede observar en la esquina inferior izquierda:

“El Cordero de Dios y San Juan Bautista (pintado entre 1943 y 1946).

En el lado derecho del presbiterio de esta capilla sacramental, sobre la pintura en el muro, leemos la frase:

“Et ait: ecce agnus Deis qui tollit peccatum mundi”, es decir, “Y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo”, pronunciada por Juan el Bautista al ver a Jesús, citada en el evangelio de Juan, capítulo 1, versículo 29.

A la derecha de la pintura vemos al último profeta, el que precedió a Jesucristo, San Juan Bautista, con un báculo culminado en forma de cruz y sus ropajes desaliñados, con una túnica roja (muy característico a la hora de representarlo), señalando al Cordero de Dios sobre el río Jordán, rodeado de serafines (en la parte superior) y querubines (a los lados y bajo el Cordero), que lo quieren adorar, cantando y bailando para Él.

El Bautismo de Jesús, realizado por el profeta San Juan, según el pasaje bíblico, también realza el sentido clásico que se le dio a este templo.

Este mural también contiene la firma de su autor:


“Ascensión de María a los cielos”.

Sobre “El Cordero de Dios”, hay un antiguo ventanal tapiado, en el que cuatro querubines, con sus alas, y cuerpos con brazos y piernas, portan una nube en la que ayudan a la Virgen María a subir a los cielos.

Aunque, teológicamente la Ascensión de María y el Bautismo de Jesús son conceptos distintos, están relacionados en la escatología católica, pues la Ascensión de María representa también su inclusión en la promesa del Mensaje de Salvación de Jesucristo, que se inicia con el bautismo para todos los creyentes, en una unión total con Dios en cuerpo y alma, que es, a su vez, el destino que se propone para todos los bautizados.

“María, Medianera de todas las gracias”.

Sobre la pintura del lado izquierdo, encontramos la frase:

“Ut sls omnium gratiarum universalis dispensatrix”, es decir, Como dispensadora universal de todas las gracias” o “medianera de todas las gracias”, que es un título que la Iglesia católica da a la Santísima Virgen María; como Madre de Dios, incluye el entendimiento de que es medianera de la gracia divina. Además de Medianera, en la Iglesia se le dan otros títulos: Abogada, Auxiliadora, Benefactora. En una encíclica papal del 8 de septiembre de 1894, el Papa León XIII dijo: "El recurso que tenemos a María en la oración se sigue del oficio que ella desempeña continuamente junto al trono de Dios como Mediadora de la gracia divina".

El Concilio Vaticano II se refirió en su documento “Lumen Gentium” a María como "Abogada, Medianera, Auxiliadora y Mediadora".

De cara a esta capilla bautismal, se trataría de una alusión clara a la encomienda a María también en el sacramento del bautismo, además de que también se reciben las gracias de la purificación y la incorporación a la vida cristiana.

En la pintura, en el lado izquierdo del presbiterio del templo, se puede ver cómo las gracias de Jesús salen de su pecho, de su corazón, en forma de destellos, hacía María, y esta a su vez, desde sus manos, se dirigen hacia el mundo, representado por nuestro planeta, que está también bajo Jesús. Diez querubines y un serafín, contemplan la escena, alabando y lanzando loas a Dios Hijo y a Su Madre, medianera de las gracias divinas.

Y en el mismo, también está la firma de su autor:

Otros santos que aparecen pintados en la parte superior de esta capilla sacramental (antigua capilla bautismal), como si estuvieran en ventanales que han sido tapiados:

Santa Margarita María de Alacoque: vidente y devota del Corazón de Jesús.

Santa Micaela del Santísimo Sacramento: fundadora de las Adoratrices, Esclavas del Santísimo Sacramento y de la Caridad, dedicadas a la protección de mujeres marginadas. Su espiritualidad se centró en la adoración eucarística y la reparación al Corazón de Jesús mediante el amor al prójimo.

Santa Clara: monja agustina mística, que tuvo estigmatizados los signos de la Pasión de Cristo en su corazón.

Santo Tomas de Aquino: aunque conocido por su teología intelectual, se expresa su devoción al Corazón de Jesús, por su devoción al Amor divino encarnado.

Bajo la pintura, aún se le menciona como beato.

San Juan de Ribera: pastor según el Corazón de Cristo, conocido por su humildad, austeridad, predicación infatigable y amor a los pobres.

San Pascual Bailón: fraile franciscano conocido como el "santo de la Eucaristía", cuya vida se caracterizó por una profunda devoción al Santísimo Sacramento y, por tanto, al Corazón de Jesús.

Los dos murales de Rafael Blas Rodríguez en el templo:

“Aparición del Corazón de Jesús a Santa Margarita María de Alacoque” (con firma en mayo de 1943).

Tras haber revisado otras obras artísticas que reflejan esta temática de la aparición del Corazón de Jesús a Santa Margarita, no parece habitual la presencia de las criaturas divinas en esta escena. Por tanto, o Rafael Blas Rodríguez se inspiró en otra pintura anterior que sí los tuviera, o siguió con la temática de reflejar a los ángeles, como en los otros murales aquí comentados.

En esta obra en la parte trasera principal de la nave de la iglesia principal, en el lado derecho, Jesucristo se le aparece a Santa Margarita para irradiarle su gracia, la cual, arrodillada, Le mira con devoción y ternura. Tres ángeles, aparentemente, querubines (uno con una nube que lo tapa parcialmente), más un cuarto, que parece ir a reunirse con los demás, para contemplar la aparición desde lo más alto.

La importancia de esta obra, encargo del cardenal Pedro Segura es realzar la encomienda de este templo al Corazón de Jesús, al igual que el recinto sagrado, el templo al aire libre, que se encuentra junto a la iglesia.

Para este y para el siguiente, tenemos la concreción de la firma y la fecha del mismo:


“San Ignacio de Loyola en la cueva de Manresa, con la Virgen y el Niño” o “Aparición de la Virgen a San Ignacio de Loyola” (con firma en mayo de 1943).

A la cueva de Manresa se retiraba San Ignacio de Loyola durante sus momentos de penitencia, reflexión, y contemplación. Fue precisamente en esta cueva donde escribió el texto fundamental de los Ejercicios Espirituales.

Es por ello que esta pintura es muy importante para el contexto, pues el Cardenal Segura concibió esta iglesia como el templo de una casa de ejercicios espirituales.

Cuatro serafines, sólo con cabeza y alas, cubren la aureola de santidad de la Virgen María, con su Hijo, que ya porta el orbe, en su regazo.

Dos querubines, con cuerpo, pies y manos, en actitud orante, parecen honrar a la madre de Dios, mientras que un tercero, mira hacia la Madre de todos y le señala o la lleva hasta San Ignacio, en el momento de su escritura.

También con la firma y la fecha del mismo:


En este texto quedan reflejados parte del trabajo que realizó Rafael Blas Rodríguez para San Juan de Aznalfarache, entre los años 1943 y 1946.
La capilla sacramental, vista desde la parte central de su propio coro.

El mural trinitario, visto desde la escalera que lleva al coro de la iglesia parroquial, un lugar que, por sus irregularidades, también sería frecuentado por los frailes franciscanos.

Bibliografía:

-GONZÁLEZ GÓMEZ, J. M. (1993): “Varios bocetos de Rafael Blas Rodríguez: una aproximación a su vida y a su obra”, en “Laboratorio de Arte” (número 5). Páginas 245-265.

-MORALES, A.; SANZ, M. J.; SERRERA, J. M. Y VALDIVIESO, E. (2004): “Guía artística de Sevilla y su provincia”. Sevilla, Diputación Provincial de Sevilla.

-PINEDA NOVO, D. (1980): “Historia de San Juan de Aznalfarache”. Sevilla, Ayuntamiento de San Juan de Aznalfarache.

Otras fuentes:

corazones.org/lugares/espana/manresa/a_manresa.htm

es.hispanopedia.com/wiki/Rafael_Blas_Rodr%C3%ADguez

es.wikipedia.org/wiki/Medianera_de_todas_las_gracias

Formación sobre los ángeles en el arte religioso:

¿Los ángeles tienen alas?

es.aleteia.org/2017/07/21/los-angeles-tienen-alas/

Los ángeles: ¿son lindos bebés o feroces guerreros?

es.aleteia.org/2017/10/02/los-angeles-son-lindos-bebes-o-feroces-guerreros/

Ángeles en el arte sacro: haciendo lo invisible visible

es.aleteia.org/2017/06/11/angeles-en-el-arte-sacro-haciendo-lo-invisible-visible/

¿Por qué siempre se pinta a los ángeles con alas? ¿Realmente las tienen?

es.aleteia.org/2016/09/21/por-que-siempre-se-pinta-a-los-angeles-con-alas-realmente-las-tienen/

Juan Pablo II, Audiencia General 23 de Julio 1986

es.aleteia.org/2021/12/03/los-angeles-mas-bellos-del-mundo/

Cómo los nueve coros de ángeles nos ayudan a unirnos a Dios.

es.aleteia.org/2018/05/03/como-los-nueve-coros-de-angeles-nos-ayudan-a-unirnos-a-dios/

Tronos: Los ángeles que purifican el amor desequilibrado.

es.aleteia.org/2018/07/08/tronos-los-angeles-que-purifican-el-amor-desequilibrado/

La jerarquía angélica.

es.catholic.net/op/articulos/9763/cat/123/la-jerarquia-angelica.html#modal

Estos son los tipos de ángeles que hay y sus cometidos.

eldebate.com/religion/iglesia/20230901/estos-son-los-tipos-de-angeles-que-hay-y-sus-cometidos_136169.html

De los ángeles en los escritos de San Pablo.

religionenlibertad.com/blogs/en-cuerpo-y-alma/120105/de-los-angeles-en-los-escritos-de-san-pablo_16129.html

NOTA DE LA ADMINISTRACIÓN DEL BLOG: Queda pendiente, por la complejidad del mismo y su extensión, exponer también las capillas marianas diseñadas por Rafael Blas Rodríguez para la Avenida del Santo Rosario, el acceso frontal del Recinto Sagrado al Corazón de Jesús. Quedará indicado en la etiqueta de este blog para Rafael Blas Rodríguez.

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