El Cuerpo de Carabineros en San Juan de Aznalfarache 1829-1940

Carabineros con uniforme de gala.

El Cuerpo de Carabineros fue una institución armada española creada en 1829 por Fernando VII, a través del Real Decreto de 9 de marzo. Su misión principal era vigilar las costas y fronteras para reprimir el contrabando y el fraude fiscal. En 1833, pasaron a llamarse Carabineros de la Real Hacienda, al pasar a estar bajo el mando de dicho ministerio y, en 1842, su denominación oficial fue Cuerpo de Carabineros del Reino en 1842, pasando nuevamente a estar bajo el mando del rey. En 1874 pasaron a depender del Ministerio de Guerra.

En la Guerra Civil española, este cuerpo mayormente se adhirió a la causa republicana, sublevándose sólo un tercio de sus efectivos, junto con el que era su director General, Queipo de Llano. La Ley del 15 de marzo de 1940 en su artículo 4º dispuso la supresión de la Inspección General de Carabineros, cuyos cometidos y funciones, se agruparían en una sección de la Dirección General de la Guardia Civil, unificándose ambos cuerpos, es decir, el personal de carabineros pasó a ser guardias civiles.

En San Juan de Aznalfarache, convivieron estos dos cuerpos y fuerzas de seguridad, mientras existió el que protagoniza este artículo, aunque, hasta el momento, desconocemos cuando comenzaron a funcionar oficialmente. Ambos también han tenido sus propias casas cuartel y, según la tradición oral, en el caso de los carabineros, la primera estuvo en la actual calle Antonio Machado (entre los números 17 y 23), y otra posterior, en la que sería la zona de expansión de la localidad, hacia Mairena del Aljarafe, la actual avenida 28 de febrero, esquina con la calle Isabel la Católica. Así además, cubrirían la seguridad de una parte distinta de la localidad, al estar asentada, en la primera mitad del siglo XX, la Guardia Civil en el Barrio Bajo, cercana a la salida de la urbe hacia Gelves.

Ubicaciones aproximadas del cuartel de la Guardia Civil y del puesto de Carabineros en las primeras décadas del siglo XX.

Las funciones de los Carabineros en San Juan de Aznalfarache, por los muelles fluviales y desembarcaderos sobre el río Guadalquivir, y que hacían indispensable las labores aduaneras y del control de fronteras, tuvieron que ser la vigilancia del comercio y las mercancías de las industrias existentes en nuestra localidad: la producción y exportación de alcohol de las atarazas de Olmedo; la fábrica de perfumes (1840-1869); fábrica de loza (desde 1854); almacén de aceitunas de Antonio Olmedo y Guerau (desde 1857); comercio de aceitunas y fabricación de toneles de los Lissén, desde 1872; el crudo y los utensilios que llegaban para la fábrica de refinado de petróleo (1892-1919); ferrocarriles de Minas de Cala, desde 1905; muelle de Cros para sus productos químicos… Además de inspeccionar las mercancías con las que comerciaran los otros pequeños negocios afincados en nuestra localidad.

Aunque, como ya mencionamos, este cuerpo de seguridad fue creado oficialmente en 1829, y no tenemos documento o crónica que explicite cuándo se creó en nuestra villa de San Juan de Aznalfarache (aún dependiente administrativamente de Tomares hasta 1890), la primera referencia que encontramos es del año 1865, en la “Guía de Sevilla y su provincia” que, enumerando los pueblos sevillanos en los que existen destacamentos del cuerpo de Carabineros, se menciona explícitamente a San Juan de Aznalfarache, con destacamento de infantería, y también a nuestros vecinos de la ribera: Gelves, Coria del Río, La Puebla e Isla Mayor. Según esta misma fuente, además, los Carabineros estarían asentados en San Juan de Aznalfarache, antes que la Guardia Civil, que aún no tendría presencia en nuestra urbe, pero sí en Camas y Coria del Río, junto a la capital hispalense, donde se hallaba la plana mayor de su infantería. Estos datos también se muestran así en el año 1866; sin embargo, a partir del siguiente, sólo se indican los oficiales presentes en la ciudad de Sevilla.

En 1872, Juan Olmedo, vecino y propietario en Sevilla, solicitó al gobierno central que se le ampliara la habilitación del muelle fluvial en San Juan de Aznalfarache, para el embarque y desembarque de vinos y aguardientes. En “Gaceta de Madrid” (el anterior nombre del “Boletín Oficial del Estado”), el director general de Aduanas aprobó esa comercialización, con la supervisión del Resguardo de Carabineros existente en nuestra localidad.

Una noticia que muestra que, probablemente, aún no había presencia de la Guardia Civil en San Juan de Aznalfarache (además, la primera noticia que nos consta de su presencia es del año 1883), es que el 9 de febrero de 1877, se trató de robar en el templo de la iglesia parroquial de nuestra villa, la que está situada sobre el cerro que, por entonces, era la única construcción en el mismo, aparte del abandonado claustro anexo, que servía como instalaciones parroquiales. La fuerza de Carabineros fue alertada para su intervención, pero no pudieron alcanzar a los ladrones, a través de los campos, en la oscuridad de la noche. Disuadir el intento de robo o perseguir a ladrones no se hallaba entre las funciones del servicio de los carabineros, por lo que podemos pensar que aún no estaba establecida la Guardia Civil en nuestra villa.

Dentro de las noticias encontradas, uno de los hechos que parece que más movilizó a los Carabineros hispalenses, a partir de lo sucedido en San Juan de Aznalfarache fue un cargamento de tabaco que, proveniente desde nuestra localidad, logró el reparto de 52 bocoyes, de 30 arrobas cada uno, por los pueblos cercanos a la capital, en el mes de agosto de 1889. Para tratar de hacerse con el alijo, salieron en su busca varios individuos de Tabacalera y algunas parejas de carabineros, logrando encontrar 23 bocoyes aún intactos en Villanueva del Ariscal.

En 1896, la denominada Segunda Compañía de infantería de Carabineros de Sevilla, con capitalidad en la urbe hispalense, estaba dirigida por el capitán D. Manuel del Rey y González, que tenía a su cargo, además del muelle de la capital, los de San Juan de Aznalfarache, Gelves, Coria del Río, La Puebla, Isla Mayor, Puntal y Bonanza. Recordemos que, desde 1874 el Cuerpo de Carabineros dependía del Ministerio de la Guerra.

Carabinero sevillano con encomienda de la Orden Civil de Beneficiencia.

Otra curiosa noticia, sobre los Carabineros en San Juan de Aznalfarache, la encontramos en noviembre de 1897. Había pasado casi un año del desastre del vapor también denominado Aznalfarache, en el río Guadalquivir, a su paso por la propia capital hispalense, cuando el cabo de carabineros de nuestra localidad dio parte a sus superiores de haber encontrado, entre el fango (suponemos que, en la ribera del río, a su paso por nuestro pueblo), las cuatro escopetas, pertenecientes a algunos de los difuntos de aquella catástrofe, quienes iban de caza.

Entre los años 1901 y 1908, nos consta que, al frente del puesto de Carabineros de San Juan de Aznalfarache, está el cabo D. Antonio Lupiáñez. Al tener este rango el superior de la localidad, como en otras fuerzas de infantería o institutos armados de naturaleza militar, hay que presuponer que estaba al mando, tradicionalmente, de una escuadra compuesta por cuatro hombres, aunque hay casos en los que podía llegar hasta ocho.

En febrero de 1908, los Reyes de España, Alfonso XIII y Victoria Eugenia de Battenberg visitaban las obras en el río Guadalquivir, por la ejecución de la Corta de Tablada. Se menciona que la Guardia Civil y el cuerpo de Carabineros, de San Juan de Aznalfarache, unieron fuerzas para que, por la avalancha de vecinos que se habían congregado en el muelle de la fábrica de loza, para saludar a los reyes, contenerlos y que no sucediese una tragedia. La iglesia, en el cerro, y su anexo parroquial, ostentaban colgaduras y los embarcaderos de Minas de Cala estaban presididos por las banderas española e inglesa, esta última por la reina Victoria Eugenia.

Muchos vecinos se congregaron en el muelle junto a la fábrica de loza, para saludar a los Reyes, por lo que fue necesaria la presencia de las fuerzas del orden.

En noviembre de 1908, la dirección de la Sociedad Anónima Cros, recibía respuesta a su petición de habilitación del muelle fluvial, que estaba construyendo para su fábrica de abonos y productos químicos, en el término municipal de San Juan de Aznalfarache, en la margen derecha del río Guadalquivir. La Dirección de Aduanas, publicando en “Gaceta de Madrid”, autorizaba la construcción del muelle a Cros, pero, entre otros puntos a tener en cuenta para esta habilitación, el número de carabineros presentes en el pueblo, para atender también el servicio a esta nueva industria, debía aumentarse hasta 10 hombres, al mando de un sargento y que la sociedad peticionaria debía atender, por su cuenta, el alojamiento del destacamento. Se instaba también a la comandancia sevillana al estudio de una distribución adecuada de las fuerzas de Carabineros en la provincia, a fin de que los contingentes en cada lugar estén en relación con la importancia de las operaciones que se realizan en el sitio. Quizá por la necesidad de esta nueva ubicación, como ya mencionamos antes, se construyera el nuevo puesto en el Barrio Alto.

El sábado 19 de marzo de 1927, llegó al muelle de San Juan de Aznalfarache un buque con bandera sueca llamado Edda. Como era habitual, su tripulación bajó a divertirse en la urbe del pueblo que, básicamente, era la calle Real y sus alrededores. Los cronistas de la época mencionan que, los fines de semana, el ambiente se volvía muy loco en el pueblo y el marinero alemán John Beller se emborrachó demasiado. Cuando volvió al buque, el piloto de servicio, el escandinavo Johan August Pellerson, le llamó la atención al recién embarcado, afeándole su proceder. Parece ser que el marinero alemán era un hombre violento y le clavó una enorme faca, un cuchillo curvo, en el corazón al sueco. Alguien llamó a los carabineros del servicio nocturno, quienes se presentaron rápidamente en el barco, detuvieron al asesino y le llevaron hasta la cárcel municipal, custodiada por el sargento de la Guardia Civil del puesto, D. Cipriano Garrido Orduño.

Estas son las noticias que nos constan de las intervenciones de los Carabineros de San Juan de Aznalfarache.

NOTA DESDE LA ADMINISTRACIÓN DEL BLOG: Como en muchos contenidos publicados, incorporaremos, lo antes posible, las nuevas noticias o artículos que hallemos sobre esta temática, en este caso, sobre los Carabineros en nuestra localidad.

Puede leer, también en este blog, la historia de la Aduana en San Juan de Aznafarache, en el siguiente enlace:

https://historiadesanjuandeaznalfarache.blogspot.com/2025/09/la-aduanera-san-juan-de-aznalfarache.html

Y las informaciones recopiladas, hasta el momento, sobre la Guardia Civil, las puede seguir a través de la siguiente etiqueta de este blog:

https://historiadesanjuandeaznalfarache.blogspot.com/search/label/Guardia%20Civil%20en%20San%20Juan%20de%20Aznalfarache

Hemeroteca:

-“El Baluarte, diario republicano”. Jueves, 11 de noviembre de 1897. Sevilla.

-CENTRO DE PROPAGANDA MERCANTIL (1901): “Anuario Riera, guía práctica de industria y comercio en España” (año VI). Barcelona.

-CENTRO DE PROPAGANDA MERCANTIL (1902): “Anuario Riera, guía práctica de industria y comercio en España” (año VI). Barcelona.

-CENTRO DE PROPAGANDA MERCANTIL (1903): “Anuario Riera, guía práctica de industria y comercio en España” (año VIII). Barcelona.

-CENTRO DE PROPAGANDA MERCANTIL (1904): “Anuario Riera, guía práctica de industria y comercio en España” (año IX). Barcelona.

-CENTRO DE PROPAGANDA MERCANTIL (1905): “Anuario Riera, guía práctica de industria y comercio en España” (año X). Barcelona.

-CENTRO DE PROPAGANDA MERCANTIL (1908): “Anuario Riera, guía práctica de industria y comercio en España” (año XIII). Barcelona.

-“El Correo”. 10 de agosto de 1889. Madrid.

-“La Correspondencia de España, diario universal de noticias”. Domingo, 18 de febrero de 1877. Madrid.

-“La Correspondencia de España, diario universal de noticias”. 11 de agosto de 1889. Madrid.

-“La Correspondencia de España, diario universal de noticias”. Sábado, 15 de febrero de 1908. Madrid.

-“El Español”. 8 de agosto de 1889. Sevilla.

-“Gaceta de Madrid”. Miércoles, 31 de enero de 1872. Año CCXI, Nº. 31. Tomo I, página 323. Madrid.

-“Gaceta de Madrid”. 6 de junio de 1878. Nº. 157. Página 619. Madrid.

-GÓMEZ ZARZUELA, M. (1865): “Guía de Sevilla y su provincia: Arzobispado, Capitanía General, Tercio Naval, Audiencia Territorial y Distrito Universitario” (año I). Sevilla, La Andalucía.

-GÓMEZ ZARZUELA, M. (1866): “Guía de Sevilla y su provincia: Arzobispado, Capitanía General, Tercio Naval, Audiencia Territorial y Distrito Universitario” (año II). Sevilla, La Andalucía.

-GÓMEZ ZARZUELA, M. (1896): “Guía de Sevilla y su provincia” (año XXXII). Sevilla, imprenta y encuadernación de Enrique Bergali.

-“El Liberal”. Martes, 22 de marzo de 1927. Sevilla.

-“El Noticiero Sevillano, diario independiente de noticias, avisos y anuncios”. Miércoles, 10 de noviembre de 1897. Sevilla.

Fuentes para la contextualización sobre el Cuerpo de Carabineros:

-interior.gob.es/opencms/ca/archivos-y-documentacion/archivo-general-y-sistema-de-archivos/preguntas-mas-frecuentes/areas-tematicas/

-web.guardiacivil.es/es/destacados/efemerides/9-de-marzo-de-1829.-Creacion-en-Espana-del-Real-Cuerpo-de-Carabineros-de-Costas-y-Fronteras/

-forodelahistoria.com/que-fue-el-cuerpo-de-carabineros/

-es.wikipedia.org/wiki/Cuerpo_de_Carabineros 

Accidente de trabajo en las obras de Minas de Cala en San Juan de Aznalfarache 1904


En el artículo no se indica dónde sufrió el accidente el trabajador, por lo que mostramos un par de fotos de lugares probables, como en la construcción del descargadero sur y su viaducto (el primero que se construyó de los dos), o el túnel que atravesaba el cerro.

En la casa de socorro de la calle Pureza, en Sevilla, ingresó esta tarde (viernes, 26 de febrero de 1904), un vecino del inmediato pueblo de San Juan de Aznalfarache que, hallándose trabajando en las obras del ferrocarril de las Minas de Cala, se desprendió un trozo de hierro que le magulló la mano derecha. El profesor de guardia, en dicha casa, tuvo la necesidad de amputarle los dedos medio y anular. El herido, llamado Juan Ruiz Mena, que es casado y con tres hijos, fue trasladado al hospital.

Publicado en:

“El Noticiero Sevillano, diario independiente de noticias, avisos y anuncios”. Viernes, 26 de febrero de 1904. Sevilla.

Si desea saber más sobre la historia del ferrocarril de Minas de Cala en San Juan de Aznalfarache, haga clic en el siguiente enlace:

https://historiadesanjuandeaznalfarache.blogspot.com/2025/12/el-ferrocarril-de-cala-san-juan-de.html 

Incendio en zonas de olivares de San Juan de Aznalfarache 1902

En 1933, el término municipal de San Juan de Aznalfarache (con nuestra urbe en primer término de esta foto aérea, con el río Guadalquivir por delante), aún presentaba grandes zonas arboladas, especialmente olivares.

Artículo aparecido en “El Noticiero Sevillano”. 29 de julio de 1902:

El domingo. día 27 de julio de 1902, se declaró un incendio en los olivares de Santa Marta, término de San Juan de Aznalfarache, y propiedad de don Anastasio Conradi, corriéndose el fuego a otro olivar de la propiedad del señor conde de Villapineda, siendo pasto de las llamas unas cuatro aranzadas de terrenos de rastrojos y chamuscados unos 30 olivos, calculándose las pérdidas en unas 500 pesetas. Como otro fuego, en Villamanrique, se cree que fue casual.

Comentario sobre las curiosidades de este artículo:

No es casual esta vecindad entre un terreno de la familia Conradi y otro de los Villapineda (de origen Cavaleri), pues el sevillano José Conradi Patrón (1835-1902), se casó con Ana Taviel-Andrade Pérez, apellido muy vinculado al segundo linaje indicado en este párrafo. Se da la casualidad del fallecimiento de José precisamente el 12 de febrero del año de la noticia, que se produce en julio. Sin embargo, se da la curiosidad de que en la familia no aparece un vástago llamado Anastasio.

Tanto los Conradi, empresarios, ganaderos y artistas, como el linaje Cavaleri-Villapineda-Taviel de Andrade son familias destacadas en la historia de Sevilla que, como muestra este artículo, tuvieron propiedades en San Juan de Aznalfarache. Concretamente, la hacienda Cavaleri estuvo asentada entre las actuales vías: calle de las Nueve Aceituneras, rotonda de la Hermandad de San Juan Bautista, esquina con la Avenida del Canal Sur, mientras que sus posesiones de olivares abarcaban tierras de los términos municipales de Mairena del Aljarafe, Tomares y el propio San Juan de Aznalfarache. Desconocemos cuál fue la ubicación concreta del mencionado olivar de Santa Marta, con respecto a la actualidad.

La hacienda Cavaleri remarcada en esta foto, con la muralla del cerro por encima, y los almacenes de Olmedo en la parte inferior.

Fuentes:

“El Noticiero Sevillano, diario independiente de noticias, avisos y anuncios”. Martes, 29 de julio de 1902. Sevilla.

gw.geneanet.org/rcamposromero?n=conradi+patron&oc=&p=jose&type=fiche 

150 años de la reorganización de la Hermandad del Rosario de San Juan de Aznalfarache 1876-2026

Interior de la Capilla del Rosario en el siglo XX. Fuente: Blog de la Hermandad del Rosario.

El 8 de mayo de 1876, unas mujeres piadosas de San Juan de Aznalfarache, encabezadas por Concepción Fernández, Andrea Gutiérrez y María Cárdenas, elevaron una instancia al Arzobispado de Sevilla, cuya sede estaba vacante, tras la muerte del Cardenal Lastra y Cuesta, para reorganizar la asociación que daba culto a la Virgen, en la advocación mariana del Santísimo Rosario, en su capilla titular. El 17 de julio del mismo año, el Vicario Capitular, don Francisco Calero, les concede la autorización, remitiendo el siguiente decreto:

Gobierno Eclesiástico del Arzobispado de Sevilla. Sede Vacante. En la instancia presentada por VV. (ustedes), al Sr. Vicario Capitular Gobernador de este Arzobispado, el 8 de mayo último, ha recaído en el 15 del corriente el decreto que sigue:

Concedemos benévolamente Nuestra autorización y licencia para que la Asociación suplicante pueda reorganizarse con el santo fin de promover el culto de la Santísima Virgen, bajo la advocación del Santísimo Rosario, procurando observar las Reglas o estatutos por los que en lo antiguo se rigiera y, caso de que absolutamente no sea encontrada, se dicten otras, poniéndose de acuerdo con el P. Cura de aquella parroquia y con un sacerdote dominico, las que se presentaran a nuestra aprobación.

Y lo traslado a VV. para su inteligencia y efectos consiguientes.

Dios guarde a VV. muchos años. Sevilla, 17 de julio de 1876. Francisco Calero.

Dirigido a Concepción Fernández, doña Andrea Gutiérrez, doña María Cárdenas y otras señoras de San Juan de Aznalfarache.

 

El 21 de septiembre del mismo año, el presbítero Rvdo. Sr. D. Francisco de Paula Fuentes, cura ecónomo de la Parroquia de San Juan de Aznalfarache (la única que existía y cuyo templo era el del cerro), se dirigía al Provincial de la Orden de Santo Domingo, dándole a conocer la existencia de la asociación congregada en torno a la advocación de Nuestra Señora del Rosario, que resurgía en esta localidad, para que nombrase capellán para esta agrupación, al tiempo que la incorporase a la Hermandad del Santo Rosario, establecida en el convento sevillano de San Pablo:

Muy Reverendo Padre Provincial de la Orden de Santo Domingo, yo, el Rvdo. Sr. D. Francisco de Paula Fuentes, Presbítero y Cura ecónomo de la villa de San Juan de Aznalfarache (ciertamente aún era villa, pues la segregación de nuestra localidad como municipio propio no fue oficial hasta 1890), a Vuestra Reverencia, con el debido respeto, le hago presente que varias devotas vecinas de esta villa, deseosas de dar y propagar el culto a la Santísima Virgen María, bajo la advocación del Rosario, se han asociado y acudido al Diocesano ordinario, pidiéndole la autorización competente, la cual ha sido concedida, según se demuestra en el oficio adjunto de 17 de julio, previniéndole que acuda Vuestra Reverencia para el fin que dicho oficio previene y, careciendo este pueblo de otro sacerdote que pudiera ser capellán de la entredicha asociación o hermandad, a pesar de las muchas obligaciones y atenciones que pesan sobre el que expone, estoy pronto en admitir el cargo de capellán de la asociación, con el santo fin a que la misma se propone, para lo que han acordado las reglas adjuntas, por no existir las antiguas.

Suplico a Vuestra Reverencia se sirva resolver lo que crea justo y hacer que sean incorporadas en la Hermandad de Nuestra Señora del Rosario de esa Ciudad, establecida en San Pablo, con el fin de ganar las gracias e indulgencias que a la misma le están concedidas. Es gracia que espera de Vuestra Reverencia.

San Juan de Aznalfarache, 21 de septiembre de 1876.

Francisco de Paula Fuentes.

 

Con fecha del 12 de octubre del propio año, Fray Agustín Romero, Vicario Provincial en Andalucía de la Orden de Predicadores, contestaba a la recién organizada Hermandad del Rosario, concediéndole permiso para su fundación y nombrando como capellán al mencionado presbítero Rvdo. Sr. D. Francisco de Paula y Fuentes. La carta era así:

El Muy Reverendo Padre Fray Agustín Romero y Llosas, Vicario Provincial de la de Andalucía, Orden de Predicadores.

En atención al buen informe que se me ha hecho del presbítero Rvdo. Sr. D. Francisco de Paula y Fuentes, Cura ecónomo de la Iglesia parroquial de la villa de San Juan de Aznalfarache, por lo que es muy a propósito para promover la devoción del Santísimo Rosario de la Virgen Nuestra Señora. Por la presente y por la autoridad de mi oficio, autorizo para que pueda fundar la Cofradía del Santísimo Rosario en dicha iglesia; asimismo, instituyo y nombro por capellán del Santísimo Rosario de la referida iglesia, al dicho presbítero, el Rvdo. Sr. D. Francisco de Paula y Fuentes, con la facultad de admitir y escribir cofrades en los libros, que tendrá para el efecto la Cofradía, y de bendecir Rosarios, rosas y velas, y con todas las demás gracias, facultades y privilegios que le son concedidos a los tales capellanes legítimamente instituidos y nombrados, y le exhorto y encargo se aplique, con la mayor vigilancia, a promover y extender el culto y veneración de la Madre de Dios, por medio de tan santa devoción, en cumplimiento de la obligación de este empleo, sacando el Santísimo Rosario por las calles, predicando y explicando con ejemplos y doctrina sus soberanos misterios y los muchos frutos espirituales, indulgencias y gracias que logran los fieles, con la debida práctica de tan santa devoción.

In nomine Patris, et Filii, et Spiritus Sancti. Amén.

En fe de lo cual lo firmé y mandé sellar con el sello menor de nuestro oficio. En Sevilla, 12 de octubre de 1876.

Fray Agustín Romero y Llosas, Vicario Provincial.

Fuentes:

-PINEDA NOVO, D. (1980): “Historia de San Juan de Aznalfarache”. Sevilla, Ayuntamiento de San Juan de Aznalfarache.

-hermandadrosariosanjuan.blogspot.com/p/historia.html 

La hacienda o huerta Las Playas de San Juan de Aznalfarache siglo XIX

Matorral del terreno que fue parte de la hacienda Las Playas, con las palmeras del camino de entrada a Valparaíso al fondo, en el año 2000.

¿Dónde se encontraba la hacienda o huerta Las Playas en San Juan de Aznalfarache?

La hacienda o huerta Las Playas estuvo situada al sur del término municipal de San Juan de Aznalfarache, entre la hacienda Valparaíso (límite con Gelves), la margen derecha del río Guadalquivir (al este), los cerros del Aljarafe (al oeste) y los terrenos que ocupó Minas de Cala (al norte). Desde hace siglos, se encontraría dividida por el camino de comunicación entre San Juan de Alfarache (Aznalfarache, oficialmente, desde 1890) y la localidad de Gelves, que luego fue carretera y autovía hasta Coria del Río desde 1982.

Mapa cartográfico de 1880, que sitúa la hacienda Las Playas entre el casco urbano de San Juan de Aznalfarache, los cerros, el río Guadalquivir y la finca de Valparaíso.

A principios del siglo XX, todos los terrenos que correspondían a la hacienda Las Playas, los compraría Amadeo Cros para hacer su fábrica de abonos químicos, aunque sólo construiría sus edificaciones en la parte del terreno más cercano al río.

A continuación, exponemos lo que nos consta sobre este terreno de San Juan de Aznalfarache:

¿Cuál fue el posible origen del nombre de esta parcela de terreno?

En 1706 consta la noticia de un grupo del hospicio sevillano de la Compañía de Jesús que está pasando las vacaciones en San Juan de Alfarache (aunque no se indique el nombre del lugar concreto, hay una gran relación histórica entre la finca Valparaíso y los jesuitas). Y les sucedió una gran tragedia, pues un filósofo de su misión de Filipinas, el padre Egidio, fue a refrescarse con el grupo al río, se apartó de los demás y se ahogó, sin que diera tiempo a rescatarle. Este episodio parece indicar que ya en el siglo XVIII, la zona cercana al término municipal de Gelves, sería una zona para el baño y de ahí podría venir el nombre de Las Playas. Los muelles para el atraque de los barcos, estarían en la zona urbana de San Juan de Alfarache y esta sería una zona tranquila para hacerlo.

El siglo XIX…

La gran fábrica de perfumes, para la creación de esencias aromáticas, aguas de colonia y jabones, ocupaba una gran parte del territorio del municipio de San Juan de Alfarache, en sus zonas ribereñas, incluidas las parcelas del Haza del Diablo (cercana a la linde con Tomares), y Las Playas, a lo largo del tramo Las Pitas del río Guadalquivir, a su paso por el término de nuestra localidad.

Según escribió Daniel Pineda Novo, cuando todavía estaba funcionando esta fábrica de perfumes, en 1860, ya eran famosas las tierras llamadas Las Playas, en el término municipal de San Juan, con plantaciones de hortalizas y frutales (principalmente, mandarinas, como podremos comprobar pronto), con pozo, noria y cuarto del hortelano, con la cercanía del Guadalquivir, que las fertilizaba. Aquí se formaría un núcleo reducido de población, dependiente de la villa sanjuanera que, a su vez, aún dependía administrativamente del Ayuntamiento de Tomares.

Pero la fábrica de perfumes sólo existió entre 1840 y 1869, ya que fue desmantelada por la compra de los hermanos de Luca de Tena, que así eliminaban competencia para su industria instalada en Torreblanca (Sevilla). Pensamos que sería en ese año de la desaparición de esta fábrica en San Juan de Aznalfarache, o poco después, cuando el empresario Manuel Lacambra compró la hacienda o huerta de Las Playas para comerciar la producción de los naranjos que allí se hallaban.

Anuncio de 1881.

Anuncio de 1883.

Desde 1852 nos consta la importancia del apellido Lacambra, vinculado a Sevilla, con una empresa de carruajes con destino a Córdoba, llamada La Cordobesa, además de la posesión de la Fonda de Europa en la calle de las Sierpes, en la capital hispalense y otra edificación, bajo posesión de este linaje en la Calle del Conde de Barajas, en la misma urbe. Formó parte del Ayuntamiento de la Capital y, como sabemos por los anuncios, él mismo o su hijo, con su mismo nombre, fue el poseedor de la Huerta Las Playas.

Una noticia de febrero del año 1878, con el listado de regalos enviados a S. M. la Reina, María de las Mercedes de Orleans y Borbón indica expresamente que don Manuel Lacambra, horticultor y dueño de la célebre huerta de Las Playas, en el término de San Juan de Aznalfarache, provincia de Sevilla, envió un millar de naranjas mandarinas, envueltas en seda, con etiquetas litografiadas, para el enlace con Alfonso XII. Además, el mismo Manuel Lacambra, contaba con el servicio de carruajes que habrían podido servir para el desplazamiento de estas frutas a la capital. Como dato anecdótico, la Reina falleció en este mismo año.

Año 1873.

En los mapas que presentamos de esta hacienda, se aprecia un símbolo cuadrado que trataría de identificar una edificación en la parte cercana al río, probablemente, el cuarto para el hortelano que ya se indicó anteriormente. Además, habría una noria, que estaría en la orilla y un pozo que, pensamos, se hallaría más hacia la zona cercana a los cerros del Aljarafe.

El siglo XX...

Plano de 1902, con el cauce Las Pitas y la huerta Las Playas.

En este plano queda claro ese paralelismo entre el cauce Las Pitas del río Guadalquivir y la finca ribereña de Las Playas. Se vuelve a indicar la presencia de una edificación entre el camino a Gelves y la orilla del río.

Plano de 1904.

En este plano hay una gran variación presente pues se indica que estas tierras ribereñas Las Playas pertenecen a D. Manuel Héctor y Abreu, quien fuese alcalde de Sevilla, senador del Reino y presidente del Ateneo hispalense.

Plano de 1905, que incluye la denominación Las Playas.

Los años 1908-1909 representan el fin de la huerta de las Playas, como finca exclusivamente agrícola y de su producción y comercialización de naranjas mandarinas, pues el empresario barcelonés Amadeo Cros Nubiola, la habría comprado a su anterior propietario, que según los datos anteriores sería Manuel Héctor, construyendo una gran fábrica para abonos químicos y fertilizantes.

Delimitación de las dos partes de lo que fue la hacienda Las Playas, a uno y a otro lado de la carretera de Gelves, en esta vista aérea, que fue realizada alrededor del año 1924.

La industria ocupó la parte entre la carretera a Coria del Río y el Guadalquivir, mientras que la zona de la finca más cercana a los cerros aljarafeños tuvo huertas para los trabajadores de Cros, el campo de fútbol de la Asociación Deportiva Cros (que después sería el actual campo de fútbol del Centro Municipal de Deportes San Juan y Polideportivo Primero de Mayo), una plaza de toros portátil y una fábrica de ladrillos.

Hay documentación posterior, sobre el abastecimiento de aguas a nuestro municipio, que incluye, como terrenos de Las Playas, a la arrocería Herba y los de Minas de Cala, pero es algo que, hasta ahora no hemos visto en los mapas (quizá lo podría aclarar, si los hubiese, realizados a mediados del siglo XIX o antes).

Mapa del año 1984, que aún indicaba la denominación Las Playas, diferenciándola entre la parte de la fábrica y la de la hacienda, aunque ambas eran la misma única propiedad.

El siglo XXI...

En el año 2026, los terrenos de la hacienda o huerta Las Playas se corresponden con el parque comercial Alavera y el antiguo vivero de empresas (construidos en los terrenos que ocupó la fábrica de Cros), y la barriada Valdomina, excepto lo edificado ante la finca Valparaíso, que serían terrenos de esta misma hacienda hasta finales del siglo XX.

Enlaces relacionados en este blog:

Sobre la fábrica de perfumes…

https://historiadesanjuandeaznalfarache.blogspot.com/2024/09/la-fabrica-de-perfumes-de-san-juan-de.html

Sobre el tramo Las Pitas del río Guadalquivir…

https://historiadesanjuandeaznalfarache.blogspot.com/2026/03/tramo-las-pistas-del-rio-guadalquivir.html

Bibliografía:

-BARRERA LÓPEZ, J. (2012): “La familia Mensaque y la cerámica de Triana”. Sevilla.

-CALVO, T. (2023): “Peregrinaciones y viajes de un soldado, después jesuita”. Madrid, Casa de Velázquez.

-GÓMEZ ZARZUELA, V. (1909): “Guía oficial de Sevilla y su provincia”. Sevilla, imprenta y encuadernación de Enrique Bergali.

-MADOZ, P. (1849): “Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico de España y sus posesiones de ultramar” (tomo XIV) Madrid, Imprenta de Pascual Madoz.

-PINEDA NOVO, D. (1980): “Historia de San Juan de Aznalfarache”. Sevilla, Ayuntamiento de San Juan de Aznalfarache.

-RUIZ PALACIOS, A. (2014, 2ª edic.): “Cuando sopla el viento. Tradiciones, cuentos y leyendas del siglo XX, en San Juan de Aznalfarache”.

Hemeroteca (incluye referencias al apellido Lacambra en Sevilla):

-“Anuario de Comercio, Industria, Magistratura y Administración”. 1881. Madrid.

-“El Constitucional, diario liberal de Alicante”. Sábado, 4 de mayo de 1878. Alicante.

-“Correo Sevillano”. Agosto de 1852. Sevilla.

-“La Correspondencia de España, diario universal de noticias”. Viernes, 1 de febrero de 1878. Madrid.

-“Diario de Avisos. Periódico de intereses materiales, literatura, ciencias y artes”. Agosto de 1852. Sevilla.

-“Diario de Córdoba, de comercio, industria, administración, noticias y avisos”. 1865, 1866, 1867, 1868, 1869. Córdoba.

-“Diario de Sevilla, de comercio, artes y literatura”. Agosto de 1852. Sevilla.

Otras fuentes:

-Plano de Sevilla y alrededores, 1880.

-Plano del fondeadero y de los terrenos inmediatos de la ría. 1902. Sevilla, Junta de Obras de la Ría del Guadalquivir y Puerto de Sevilla.

-Plano de los terrenos propiedad del Ministerio de Obras Públicas, representado por la Junta de Obras de la Ría del Guadalquivir y Puerto de Sevilla, situados en el término de San Juan de Aznalfarache, en la margen derecha del Guadalquivir. 1904. Sevilla.

-Ficha catalográfica del término municipal de San Juan de Aznalfarache. 1905. 

El importante periodista Julio Nombela visitó San Juan de Aznalfarache 1854

Dibujos de Huertas, para "La Ilustración Ibérica" (finales del siglo XIX), mostrando este modo de viajar hacia nuestra localidad, que más de un pequeño muelle, atracadero o amarradero, aparte del que servía a la fábrica de loza, debió tener el término de San Juan de Aznalfarache, sobre el río Guadalquivir, para todas las visitas que recibía, como la que narramos a continuación.

El periodista y novelista Julio Nombela (Madrid, 1-XI-1836 – 6-III-1919), vivió unos años en Morón de la Frontera y tuvo amistad con el gran poeta hispalense Gustavo Adolfo Bécquer. En la capital, fue fundador y dueño de una veintena de semanarios y diarios, además de colaborador en muchos otros.

En su obra más destacada y representativa, sus memorias personales tituladas “Impresiones y recuerdos”, concretamente al final del libro II del tomo I, en el año 1854, narra con las siguientes palabras, su visita a San Juan de Aznalfarache, desde Sevilla, con unos amigos:

Mi buen amigo Serafín Morusi, de cuyo sensible y generoso corazón he conservado siempre un dulce recuerdo, quiso obsequiarme antes de mi partida con un paseo por el Guadalquivir hasta San Juan de Aznalfarache. Fue aquel agasajo una sorpresa agradabilísima, que dejó en mi alma una emoción que siempre evoca mi memoria con el mayor gusto.

[…]

Cuidó Morusi de que no faltase a bordo una guitarra y, cuando en pleno río, entre las filas de árboles que ornaban sus orillas, bajo un cielo sereno, iluminado por la luna, cuyos tibios rayos esmaltaban la espuma que formaban los remos al batir el agua, bogábamos con rumbo al pintoresco pueblecillo, término de la primera parte de la excursión, rogamos a Dolores Valdivia que cantase algunas de aquellas canciones andaluzas que tan bien interpretaba. La esbelta y agraciada joven accedió a nuestro ruego, y al oír aquellas melodías tan sentidas, acompañadas por el ritmo de los remos, bajo aquel cielo y entre aquellos árboles, me parecía que soñaba.

En San Juan de Aznalfarache desembarcamos, se tomó su refrigerio preparado por nuestro obsequioso anfitrión y, al regresar, ya cerca de las doce de la noche, conseguimos que Teresa cantase una canción, letra de Bécquer, con música de un modesto maestro compositor, que era a la vez maestro de baile, cuyo nombre siento no recordar, porque adoraba a Gustavo… 

Fuentes:

-NOMBELA y TABARES, J. (1909): “Impresiones y recuerdos de Julio Nombela” (tomo I, libro II, de 1850 a 1854). Madrid, La Última Moda.

-cancionypoema.blogspot.com/2013/02/becquer-y-el-flamenco.html

-historia-hispanica.rah.es/biografias/32638-julio-nombela-y-tabares

Siete ahogados en el Guadalquivir junto a San Juan de Aznalfarache 1902

Al igual que La Cartuja de Sevilla, la fábrica de loza de San Juan de Aznalfarache, estaba muy cercana al río, con su muelle fluvial y todo.

Ahogados en el río.

Siete jóvenes, operarios de La Cartuja, que salieron a dar un paseo por el Guadalquivir, han perecido ahogados en el término de San Juan de Aznalfarache, por haberse hundido la lancha en la que iban.

Hemeroteca:

“La Correspondencia de España, diario político independiente y de noticias”. Jueves, 26 de junio de 1902. Madrid.

El Cuerpo de Carabineros en San Juan de Aznalfarache 1829-1940

Carabineros con uniforme de gala. El Cuerpo de Carabineros fue una institución armada española creada en 1829 por Fernando VII, a través de...