El misterio Villa Alfaro en San Juan de Aznalfarache desde 1815

Villa Alfaro, en el año 1954. En la parte izquierda se puede ver el Sagrado Corazón de Jesús sobre su torre pedestal.

Es un edificio muy renovado y moderno, gracias a estar habitado y mantenido para su uso social, cuidando a enfermos y a ancianos abandonados o que no tienen familiares, a través de la Providencia. La Institución Benéfica del Sagrado Corazón de Jesús está presente desde 1955 en San Juan de Aznalfarache, en la residencia Regina Mundi. Pero no es esta la historia en la que nos vamos a centrar aquí, sino en lo que poco que sabemos de esta edificación, antes de mediados del siglo pasado.

Su ubicación, como lo es en la actualidad la de Regina Mundi, es una explanada a medio camino de la cuesta, en la parte noreste del cerro de Chaboya (mitad norte de la atalaya de San Juan de Aznalfarache, la elevación más cercana a Sevilla).

En un ejemplar de “Gaceta de Madrid” (la anterior nomenclatura del “Boletín Oficial del Estado”), la primera aparición del término Alfaro, en esta parte de Aljarafe, la sitúa como finca rústica en Tomares (ciertamente, hasta 1890, San Juan de Aznalfarache era una villa o aldea, que dependía administrativa y gubernamentalmente de esta otra urbe de la provincia de Sevilla), con la siguiente indicación: “Hacienda de Antonio María Solano en Mirarbueno, conocida por Alfaro, de 31 y aranzadas, sin linderos, hipoteca en 1815”.

Posteriormente, aunque en el mismo ejemplar, dentro del apartado de parcelas rústicas en San Juan de Aznalfarache, se menciona que Antonio Cavaleri tiene su hacienda en Alfaro, de 20 aranzadas, sin linderos y con una adjudicación con tributo en 1845. En este caso, Alfaro sólo sería una propiedad de la familia Cavaleri, que también tenía tierras en otras zonas de nuestra localidad, además de en Mairena del Aljarafe y Tomares.

Escrito en 1845, por lo que los datos se recopilaron antes, el “Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico de España y sus Posesiones de Ultramar”, por Pascual Madoz, nombra Alfaro como uno de los cuatros caseríos que se encuadran en San Juan de Aznalfarache y su característica principal es estar plantadas sus tierras de olivares.

El siguiente párrafo aparece en “El Noticiero Sevillano”, en 1898:

“El guarda logró detener a los gitanos, conduciéndolos por la carretera en dirección a la villa de San Juan, pero al llegar al sitio conocido por Alfaro, uno de les detenidos se hizo el borracho, tirándose al suelo. Al tratar el guarda de levantarlo el otro gitano lo acometió, causándole graves heridas en la cara, manos y pecho, dejándolo por muerto y llevándose la escopeta y un revólver del referido guarda”.

Por la ubicación actual de la edificación, podemos afirmar claramente que este “sitio”, como se define en el artículo, eran tierras antes de entrar a la urbe de San Juan de Aznalfarache y alguna clase de edificación (“caserío”, según Madoz), para gestionar los productos de la labranza.

En esta vista aérea, de principios del siglo XX, además de la iglesia parroquial de San Juan de Aznalfarache, el antiguo convento de San Juan Bautista, sobre el cerro, en el centro de la misma, y rodeado de olivos por todas partes, podemos ver, en el margen derecho, una edificación, que es fácilmente identificable como la actual Regina Mundi y que, por aquel entonces, sería denominada como "Alfaro".

También de principios de siglo, y por el paisaje que se contempla (la Giralda y la Catedral al frente, con la curva del río Guadalquivir más cerca), creemos que se elaboraron una serie de postales, con dibujos de bailes y estereotipos típicos andaluces, sobre la terraza y/o azotea de aquella edificación llamada Alfaro, que tenía un uso y una propiedad desconocidos hasta esta fecha.

Cuatro postales de 1905 y 1906.

Puede ver más información sobre estas y otras postales, haciendo clic aquí.

Según indican en su historia, las religiosas de la Institución Benéfica del Sagrado Corazón de Jesús, al comprar la parcela para su residencia, en la fachada ponía “Villa Alfaro” y su construcción databa de 1911. Como demostramos hasta ahora, esta denominación venía de décadas antes, por lo que hay que suponer que, en este año indicado, aquel edificio tuvo una gran reforma o incluso fuese de nueva construcción y es cuando parece que adopta ese nuevo nombre como “Villa Alfaro”.

En este mapa topográfico del siglo XX, con las vías del tren y los nuevos caminos, los datos en rojo son modificaciones al original de 1873. Quizá por eso, entre las novedades está el término “Villa Alfaro”, en rojo.

Frente al anterior, en este mapa de 1918, podemos ver las dos denominaciones de este lugar, compartiendo espacio dentro del término municipal de San Juan de Aznalfarache. Los dos se refieren a la misma ubicación.

De principios de la década de los 20, en la que D. Otto Engelhardt se reinventa a sí mismo, creando el laboratorio Sanavida (estructura intermedia, entre Villa Chaboya, en el centro de la imagen, y Villa Alfaro, en el extremo izquierdo), debe ser esta fotografía que nos muestra ya directamente cómo fue aquel edificio de dos plantas, desde 1911, hasta las reformas que acometieron en él las religiosas de la Institución Benéfica del Sagrado Corazón de Jesús, a partir de 1955.

Villa Alfaro y Villa Chaboya, alrededor de 1948, y la entrada del túnel ferroviario de Minas de Cala.

El propietario Walter James Browning.

En 1927, el empresario Walter James Browning (Londres, 1866; Kent, 1843), fue cesado en la dirección de las minas de Riotinto y comienza una nueva aventura con la empresa Islas del Guadalquivir, sociedad de capital británico, suizo y español, a través de la cual comenzar el cultivo del arroz y su explotación en las húmedas marismas de Isla Mayor. Sin embargo, lejos de vivir en aquel pueblo, compra Villa Alfaro, con unas dimensiones de 9213 metros cuadrados, como vivienda particular, ya que, según parece, es una mansión comparable a la que vivió en tierras onubenses, la Casa de los Frailes, también elevada sobre sus zonas circundantes, construida bajo un edificio monástico (en San Juan de Aznalfarache, bajo el antiguo convento de los frailes terceros), cercana a una estación de ferrocarril (en este caso, sería la de minas de Aznalcóllar, que ciertamente se encontraba en los alrededores, concretamente, en Las Erillas), y con espléndidas vistas.

En 1929, por la gran crisis económica, la escasez de capital para el gran proyecto iniciado y el bajo rendimiento, inferior a lo previsto, Browning regresa con su familia a Reino Unido, después de que fracasara su proyecto agrícola de plantar arroz y, aunque falleciera en el condado inglés de Kent, en 1943, no dejó de mantener el contacto o la propiedad de esta casa sevillana.

Una de sus biografías narra que quienes compraron la casa de este inglés en Sevilla, observaron un viejo baúl que había pasado desapercibido durante años. A un lado del baúl estaban grabadas las iniciales WJB; al abrirlo, descubrieron, puesto encima de las ropas, el rifle de repetición Winchester que Browning trajo desde México; tenía una bala metida en la recámara y estaba montado, listo para disparar.

La historia conocida de este lugar comienza en 1955, con la compra del mismo por parte de la Institución Benéfica del Sagrado Corazón de Jesús, pero esa es otra historia para otra entrada de este blog.

Una curiosidad más sobre Villa Alfaro: expropiada, vendida… y la intención de devolverla.

Para construir la barriada del Ministerio del Aire sobre el cerro en San Juan de Aznalfarache, el 11 de octubre de 1940, se publicó un edicto que expropiaba los terrenos de las distintas parcelas que componían esta atalaya, apareciendo dos veces esta finca, en las numeradas como 7 y como 8. La primera, como Alfaro, propiedad de los herederos de don Otto Engelhardt Holtz; y la segunda, como Villa Alfaro, dando como propietario a don Walter James Browning, de Londres, y administrada por don Francisco Martín Pernil.

En diciembre de 1994, el Ministerio de Defensa ordena la reversión de terrenos de San Juan de Aznalfarache, desafectando o devolviendo a los herederos de sus dueños los terrenos expropiados en 1940. Aparte de la mención a los Engelhardt, se vuelven a citar expresamente los 9213 metros cuadrados, de la parcela número 8, a nombre de don Walter James Browning.

Ciertamente, la propiedad no pudo ser devuelta, porque ya fue vendida en 1955 a la Institución Benéfica del Sagrado Corazón de Jesús.

¿Por qué Alfaro? Hipótesis y datos relacionados.

-Según varias búsquedas en Internet, existe una familia Alfaro, una dinastía de notarios sevillanos, que provendrían de antes del siglo XVI y que poseían tierras rústicas en la provincia hispalense. ¿Compró alguno de ellos estas tierras de labranza y edificó el primer cortijo?

-Quizá también por esta familia, existió a finales del siglo XIX (posterior a la existencia de esta finca, que ya documentamos en 1815), una entidad financiera denominada Banco Alfaro, que tuvo relación con la familia de Vinuesa, quienes también tuvieron propiedades en San Juan de Aznalfarache, a principios del siglo XX.

-En Sevilla, hay una vía llamada “Plaza de Alfaro” (probablemente, por la mencionada familia hispalense), y en la localidad de Los Palacios y Villafranca, existe una calle llamada “Villa Alfaro”, de la que, al menos en Internet, no parece haber documentada información alguna.

Muchas incógnitas y cuestiones quedan por resolver:

¿Quiénes fueron los primeros propietarios de Alfaro? ¿Fue realmente Antonio María Solano como figura en Gaceta de Madrid? ¿Y por qué el nombre Alfaro entonces? ¿Cuántos propietarios tuvo esa finca? ¿Quién y por qué la reformó y le cambió el nombre en 1911?

¿Quién vendió la parcela a las religiosas de la Institución Benéfica del Sagrado Corazón de Jesús, tras haber sido expropiada por el Ministerio del Aire? Y si fue la propia Administración Pública quien la vendió, ¿cómo es que luego quiso devolverla?

En una de sus biografías se indica que Walter Browning fue un hombre autoritario, déspota, de fuerte personalidad y con mucho temperamento, que llegó a dominar las minas de Riotinto y la provincia de Huelva. ¿Qué relación pudo tener el empresario inglés Walter James Browning, con su vecino, el alemán Otto Engelhardt, cuando en la década anterior tuvo lugar la I Guerra Mundial?

Fuentes:

abc.es/sevilla/ciudad/20150207/sevi-trenes-perdidos-sevilla-201502051856.html

“Boletín Oficial del Estado”, 11 de octubre de 1940. Número 285. Página 4738. Madrid.

“Boletín Oficial del Estado”. Miércoles, 1 de febrero de 1995. Número 27. Página 2013. Madrid.

“Boletín Oficial de la Junta de Andalucía”, 27 de enero de 1995. Número 15. Página 884. Sevilla.

CONSEJERÍA DE CULTURA DE LA JUNTA DE ANDALUCÍA: “Paisaje agrario de Isla Mayor (Sevilla)”. Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico.

dialogosenlacallesanz.blogspot.com/2020/11/mr-browning-y-su-residencia-de-verano.html

diccionariomadoz.com/aznalfarache-san-juan-de/Sevilla/ 

elaticodejepane.blogspot.com/2021/10/

“Gaceta de Madrid”, 8 de febrero de 1872. Número 39. Página 419. Madrid.

Historia de Regina Mundi (1997), de la Institución Benéfica del Sagrado Corazón de Jesús.

huelvabuenasnoticias.com/2021/01/02/walter-browning-el-rey-de-huelva-un-controvertido-alto-mando-de-la-mina-de-riotinto-que-dejo-huella/

Mapa topográfico del Ayuntamiento de Tomares y de San Juan de Aznalfarache, en 1911, construido con los datos originales de otro del 4 de abril de 1873.

Mapa topográfico nacional de 1918.

“El Noticiero Sevillano, diario independiente de noticias, avisos y anuncios”. Miércoles, 16 de febrero de 1898. Sevilla.

PÉREZ CEBADA, J. D. (2011): “Walter James Browning Spencer”, en “Grandes empresarios andaluces” (págs. 460 a 464). LID Editorial Empresarial.

recuerdosderiotinto.blogspot.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Inseguridad en las huertas de San Juan de Aznalfarache en 1898

La noticia se concreta en la finca Santa Ana, aún existente al otro lado del río Guadalquivir, pero que continúa siendo terreno del término ...