Francisco Camprodón y Safont (Vic, 1816 – La
Habana, 1870), estudió y se licenció como abogado, pero no ejerció y pasó a la
política, para ser diputado liberal. A sus 30 años, se volcó en su verdadera pasión:
la poesía, llegando a convertirse en uno de los poetas más populares de la
España romántica, aunque también destacó como dramaturgo, autor teatral y libretista
de zarzuelas. Uno de sus temas favoritos fue las guerras de España (la Independencia, la de Marruecos y la de
Cuba).
Aunque ninguna de las biografías que hemos
consultado lo mencione, entre las dedicatorias de su libro “Emociones. Colección de poesías”,
concretamente a D. Antonio María de Orleans, Duque de Montpensier, Camprodón muestra
que estuvo en Sevilla y, más concretamente, en nuestra localidad, al escribir:
¿No
es verdad que ni las perfumadas brisas
de Sevilla, ni el aspecto seductor de esa cuna de concha, que se mece lánguidamente
sobre las olas del Atlántico, bastan a borrar ni el Sena ni Clermont de
vuestros recuerdos? Es que hay impresiones santas que sobrenadan en los azares,
como el arca en el diluvio, porque están tocadas por la mano de Dios.
La alusión a las “perfumadas brisas de Sevilla” hace una referencia directa a la
fábrica de perfumes, ya existente en San Juan de Aznalfarache (o San Juan de Alfarache, como era aún
denominada entonces), desde 1840. Por un poema dedicado a Su Alteza Dª.
Luisa de Orleans, indica que lo escribió en Sevilla, en 1849, quizá, tras ser
exiliado a Cádiz, al haber ejercido como político liberal.
Y de esta visita, le vendría la inspiración para esta oda que hallamos en el mencionado libro: “¿Quién se apura?”.
Los más sabrosos placeres
de esta tierra disoluta,
sin discusión ni disputa,
son el vino y las mujeres.
Ya que estamos en la tierra,
que tanto tesoro encierra,
dejadme que me emborrache
de manzanilla.
¡Viva San Juan de Alfarache!
¡Viva Sevilla!
¿Y qué tengo que ver yo
en que el rey Carlos Alberto
ande derecho o ande tuerto,
y pase o no pase el Po?
Todo ello me importa un bledo,
yo no entiendo más enredo
que las trenzas de azabache
de mi chiquilla.
¡Viva San Juan de Alfarache!
¡Viva Sevilla!
Si el Austria amenaza ruina,
que le arrimen una cuna;
si está mala Cataluña,
que le traigan medicina;
gracias a Dios nada quiebra
los goces de esta ginebra,
ni hay cosa que nos empache
en esta orilla.
¡Viva San Juan de Alfarache!
¡Viva Sevilla!
¿Se ha pronunciado el gabacho?
Mejor; si Francia se emperra
en declararnos la guerra,
la ahogaremos en gazpacho.
Para adormecer la Francia
tenemos una sustancia,
que no hay nadie a quien no agache,
y es la tintilla.
¡Viva San Juan de Alfarache!
¡Viva Sevilla!
Si de estas hembras, !Dios mío!,
ven los ojos y pestañas,
por no asarse las entrañas
todos se echarán al rio;
y al verlos haciendo el pato,
en pena de su arrebato,
otro motín de Esquilache
habrá en la villa.
¡Viva San Juan de Alfarache!
¡Viva Sevilla!
Estoy por vosotras, bellas,
las de cejas arqueadas,
las de las tiernas miradas,
las de los ojos de estrellas,
las de contorno ligero,
las de pisar retrechero,
me habéis herido en el bache
de la tetilla.
¡Viva San Juan de Alfarache!
¡Viva Sevilla!
Salga de madre el Danubio,
arda en rebelión Varsovia,
levante el gallo Cracovia
y venga luego el diluvio,
no me importa tres pepinos;
porque de esos remolinos,
ni nos coge el cachivache
ni nos pilla.
¡Viva San Juan de Alfarache!
¡Viva Sevilla!
Quédeme un rincón de tierra
en este Guadalquivir,
donde pueda yo vivir,
sin saber si hay paz o hay guerra;
y dejándome cantar,
beber, reír y fumar,
con tal que no se me tache
de guindilla,
¡Viva San Juan de Alfarache!
¡Viva Sevilla!
Fuente del poema:
-CAMPRODÓN, F. (1850): “Emociones. Colección de poesías”. Barcelona, imprenta de Pons y Cía.
Fuentes de documentación:
-libertaddigital.com/club/historia-espana/2017-06-22/jesus-lainz-francisco-camprodon-poeta-catalan-de-las-guerras-de-espana-6424582
-poemas-del-alma.com/blog/biografias/francisco-camprodon
-wikipedia.org/wiki/Francisco_Camprod%C3%B3n

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