Los ángeles de Rafael Blas Rodríguez en San Juan de Aznalfarache 1943-1946

Revisando temas en San Juan de Aznalfarache, nos damos cuenta de que unas obras de arte sitas en nuestra localidad están cumpliendo 80 años, así que realizamos un pequeño homenaje a las mismas y a su reconocido autor.

La Capilla Sacramental de la Parroquia de los Sagrados Corazones (antigua capilla bautismal de la casa de ejercicios, de la iglesia y del convento).

El visitador eclesiástico hispalense D. Jerónimo Romero ya menciona la existencia de este pequeño templo en el año 1708, describiéndolo así: “la capilla donde está la fuente del sagrado Bautismo, la cual es muy hermosa y transparente, de tal suerte que, aplicada una luz por la parte de afuera, parece que está por la de dentro; tiene en medio su pileta y una concha de plata, que sirve para bautizar. En esta misma capilla está el archivo y, dentro, los libros que pertenecen a bautismos, velaciones y colecturía, todos ellos con aseo y bien concordadas las partidas, que se escriben sin dejar blancos, como tiene mandado Vuestra Ilustrísima”.

Sobre los ángeles en el arte religioso...

La palabra “ángel” deriva del latín angĕlus, que significa “mensajero de Dios”. Esta palabra latina se origina en el griego γγελος “ángelos” que, a su vez, es una traducción del hebreo mal’ākh que significa “mensajero”, “delegado” o “embajador”.

No es fácil representar a los ángeles en el arte, ya que son criaturas puramente espirituales, no poseen un cuerpo físico, aunque se les asuma apariencia humana. Los artistas, por lo general, les incluyeron alas como vínculo con la misión de estas criaturas como mensajeros, y al existir diversas clasificaciones según su naturaleza o misión, también se les agrupa en los llamados “coros de ángeles”.

Sobre Rafael Blas Rodríguez...

Nació en Sanlúcar la Mayor (Sevilla), en 3 de febrero de 1885. Fue pintor de caballete, decorador y muralista que, desde pequeño, sintió especial inclinación por las artes plásticas y estudió en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos y de Bellas Artes de Sevilla, donde ya fue premiado por su talento. Entre sus maestros tuvo a Virgilio Mattoni y personalidades como Gonzalo Bilbao y José María Labrador Arjona. Sus obras tienen un cuidado dibujo, elegantes composiciones y limpieza de color. Tuvo su taller en la importante calle céntrica Adriano, en la ciudad hispalense. Entre otros muchos lugares, intervino de las decoraciones del hotel Alfonso XIII y los teatros Reina Victoria y Lope de Vega.

En 1931, decora la iglesia del asilo de ancianos de Montellano, la cual, unos años después, sería visitada por el cardenal Pedro Segura, que quedó tan complacido por la pintura mural, que encargó a Rafael Blas Rodríguez importantes trabajos en el propio Arzobispado y en la iglesia de la casa de ejercicios sobre el cerro de San Juan de Aznalfarache.

Desde 1943 a 1946 trabajó, por encargo del prelado sevillano en nuestra localidad. En la antigua iglesia del convento franciscano pintó la capilla sacramental, tres cuadros al óleo para sendos retablos de la nave del templo, la decoración mural sobre el Retablo de los Santos Juanes y pintó al fresco las capillas de la Avenida del Santo Rosario (acceso frontal al Recinto Sagrado al Corazón de Jesús, denominado civilmente como Parque Osset), con los Misterios Gozosos, Dolorosos y Gloriosos (los Luminosos aún no habían sido creados).

Muere en Sevilla, el 3 de febrero de 1961, a la edad de 76 años.

Empezamos con el análisis de su obra pictórica en San Juan de Aznalfarache, en la Capilla Sacramental (insistimos, anteriormente, capilla bautismal) de la Parroquia de los Sagrados Corazones...

“Bautismo trinitario” (pintado entre 1943-1946).

Todo este templo, dentro de la iglesia, ya existente en tiempos del convento, por la antigüedad y la anchura de sus muros, y como quedó constancia de lo mismo en la visita eclesiástica de 1708, que reproducimos en el inicio, fue pintado por Rafael Blas Rodríguez, pero comenzamos con la mayor obra de todas, que es el mural del presbiterio de esta capilla, dedicado a la Santísima Trinidad, acompañada de coros de ángeles que, como en otras grandes obras del arte religioso, está representada por tres coros.

Que sepamos, el mural no tiene nombre asignado, pero por el lema que tiene en la parte central y la dedicación de esta capilla, concebida inicialmente para celebrar el sacramento primero de la iniciación cristiana, pensamos que "Bautismo trinitario" es el más adecuado.

ZONA SUPERIOR:

En el coro de ángeles superior del mural, vemos a los serafines, rodeando y acercándose a Dios Padre para darle alabanzas, loas y cánticos, honrándole así. De hecho, se caracterizan por su carga de devoción, dada su cercanía, a la Gloria de Dios, que Le envuelven en una serie de llamas para expresarle así su amor.

Junto al Padre, también hay querubines, con cuerpo, pies y manos, que representan la plenitud del conocimiento, por su cercanía a la divinidad.

ZONA INTERMEDIA:

Debajo de Dios Padre, en la nube, se encuentra Dios Espíritu Santo, en clara alusión a su misión de ser el comunicador entre el Creador y las creaturas. En esta parte intermedia del mural, el Espíritu Santo también es honrado por otro coro de ángeles, en este caso, dos virtudes, por tener una banda que las cubre, al modo de los diáconos, que hacen que los milagros se cumplan.

Además, portan una pancarta con un texto del Evangelio: “Tv es filius meus delectus, in te complacvi mihi(“Tú eres mi hijo amado o predilecto; en Ti me complazco”, del Evangelio de San Marcos, capítulo 1, versículo 11). Estas son las palabras del inicio de la vida pública de Jesús tras su bautismo, siendo avalada su acción por Dios Padre, que envía al Espíritu Santo (también presentes en el mural), para que impulse a Cristo a entregarse totalmente al proyecto salvador de Dios. Este mural fue realizado para que aquel templo continuase como capilla bautismal y que, como en las primeras iglesias, las personas primero se convertían y luego se bautizaban, por ello es que está apartada de nave principal del templo, para convertirse en acceso al mismo, donde se participe de la eucaristía y de los demás sacramentos.

Otros dos querubines ayudan a portar la pancarta con el lema del evangelio.

ZONA INFERIOR:

Esta zona del mural es la que rodea al sagrario, donde se encuentra Cristo Eucaristía, más cercano a los seres humanos, porque estuvo y está entre nosotros, para traernos el Mensaje de Salvación de Dios.

Sobre el sagrario, un grupo de serafines, a modo de coro, también traen su amor para con Dios Hijo, provocando una serie de llamas que sobrepasan las nubes y las separan, probablemente, para favorecer el paso del Espíritu Santo, desde el cielo a la tierra, y nos traiga a sus dones.

En la parte más inferior, de izquierda a derecha: el espejo redondo con el emblema “Qui sicut Deus” ("Quién como Dios"), es un emblema tradicional para representar al arcángel San Miguel, el mismo que también se suele representar con una espada en la mano, en este caso, con la punta sobre el suelo, para honrar a Dios Hijo. Entre el objeto y el arcángel, un pequeño angelito, quizá por estar en el suelo, es decir, más cerca de la tierra, un ángel de la guarda, por sus rasgos infantiles, como miembro del último grupo del ejército celestial de Dios.

San Miguel.

El arcángel con la flor y vestido de celeste y blanco, se corresponde en la tradición católica con San Gabriel.

San Gabriel.

Al otro lado del sagrario, el arcángel arrodillado, como los demás, pero con las manos cruzadas ante el pecho, que simula tener una mayor postura de oración y de devoción que los demás, se correspondería con Selafiel o Salatiel, considerado en las tradiciones cristianas orientales como el arcángel de la oración, que suele ser representado así, “con las manos juntas o sobre el pecho, en actitud orante”, para ser el intercesor que presenta las oraciones de la gente a Dios.

Selafiel.

Y por último, el arcángel con una pera de agua en un báculo y las conchas de almejas sobre su manto, lo cual le hace identificarse con un peregrino, es asociado con San Rafael. Otro pequeño ángel, sin alas, aunque posiblemente también de la guarda, parece querer ayudarle a llevar su carga y sostener el báculo.

San Rafael.

Este mural está firmado por su autor, como se puede observar en la esquina inferior izquierda:

“El Cordero de Dios y San Juan Bautista (pintado entre 1943 y 1946).

En el lado derecho del presbiterio de esta capilla sacramental, sobre la pintura en el muro, leemos la frase:

“Et ait: ecce agnus Deis qui tollit peccatum mundi”, es decir, “Y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo”, pronunciada por Juan el Bautista al ver a Jesús, citada en el evangelio de Juan, capítulo 1, versículo 29.

A la derecha de la pintura vemos al último profeta, el que precedió a Jesucristo, San Juan Bautista, con un báculo culminado en forma de cruz y sus ropajes desaliñados, con una túnica roja (muy característico a la hora de representarlo), señalando al Cordero de Dios sobre el río Jordán, rodeado de serafines (en la parte superior) y querubines (a los lados y bajo el Cordero), que lo quieren adorar, cantando y bailando para Él.

El Bautismo de Jesús, realizado por el profeta San Juan, según el pasaje bíblico, también realza el sentido clásico que se le dio a este templo.

Este mural también contiene la firma de su autor:


“Ascensión de María a los cielos”.

Sobre “El Cordero de Dios”, hay un antiguo ventanal tapiado, en el que cuatro querubines, con sus alas, y cuerpos con brazos y piernas, portan una nube en la que ayudan a la Virgen María a subir a los cielos.

Aunque, teológicamente la Ascensión de María y el Bautismo de Jesús son conceptos distintos, están relacionados en la escatología católica, pues la Ascensión de María representa también su inclusión en la promesa del Mensaje de Salvación de Jesucristo, que se inicia con el bautismo para todos los creyentes, en una unión total con Dios en cuerpo y alma, que es, a su vez, el destino que se propone para todos los bautizados.

“María, Medianera de todas las gracias”.

Sobre la pintura del lado izquierdo, encontramos la frase:

“Ut sls omnium gratiarum universalis dispensatrix”, es decir, Como dispensadora universal de todas las gracias” o “medianera de todas las gracias”, que es un título que la Iglesia católica da a la Santísima Virgen María; como Madre de Dios, incluye el entendimiento de que es medianera de la gracia divina. Además de Medianera, en la Iglesia se le dan otros títulos: Abogada, Auxiliadora, Benefactora. En una encíclica papal del 8 de septiembre de 1894, el Papa León XIII dijo: "El recurso que tenemos a María en la oración se sigue del oficio que ella desempeña continuamente junto al trono de Dios como Mediadora de la gracia divina".

El Concilio Vaticano II se refirió en su documento “Lumen Gentium” a María como "Abogada, Medianera, Auxiliadora y Mediadora".

De cara a esta capilla bautismal, se trataría de una alusión clara a la encomienda a María también en el sacramento del bautismo, además de que también se reciben las gracias de la purificación y la incorporación a la vida cristiana.

En la pintura, en el lado izquierdo del presbiterio del templo, se puede ver cómo las gracias de Jesús salen de su pecho, de su corazón, en forma de destellos, hacía María, y esta a su vez, desde sus manos, se dirigen hacia el mundo, representado por nuestro planeta, que está también bajo Jesús. Diez querubines y un serafín, contemplan la escena, alabando y lanzando loas a Dios Hijo y a Su Madre, medianera de las gracias divinas.

Y en el mismo, también está la firma de su autor:

Otros santos que aparecen pintados en la parte superior de esta capilla sacramental (antigua capilla bautismal), como si estuvieran en ventanales que han sido tapiados:

Santa Margarita María de Alacoque: vidente y devota del Corazón de Jesús.

Santa Micaela del Santísimo Sacramento: fundadora de las Adoratrices, Esclavas del Santísimo Sacramento y de la Caridad, dedicadas a la protección de mujeres marginadas. Su espiritualidad se centró en la adoración eucarística y la reparación al Corazón de Jesús mediante el amor al prójimo.

Santa Clara: monja agustina mística, que tuvo estigmatizados los signos de la Pasión de Cristo en su corazón.

Santo Tomas de Aquino: aunque conocido por su teología intelectual, se expresa su devoción al Corazón de Jesús, por su devoción al Amor divino encarnado.

Bajo la pintura, aún se le menciona como beato.

San Juan de Ribera: pastor según el Corazón de Cristo, conocido por su humildad, austeridad, predicación infatigable y amor a los pobres.

San Pascual Bailón: fraile franciscano conocido como el "santo de la Eucaristía", cuya vida se caracterizó por una profunda devoción al Santísimo Sacramento y, por tanto, al Corazón de Jesús.

Los dos murales de Rafael Blas Rodríguez en el templo:

“Aparición del Corazón de Jesús a Santa Margarita María de Alacoque” (con firma en mayo de 1943).

Tras haber revisado otras obras artísticas que reflejan esta temática de la aparición del Corazón de Jesús a Santa Margarita, no parece habitual la presencia de las criaturas divinas en esta escena. Por tanto, o Rafael Blas Rodríguez se inspiró en otra pintura anterior que sí los tuviera, o siguió con la temática de reflejar a los ángeles, como en los otros murales aquí comentados.

En esta obra en la parte trasera principal de la nave de la iglesia principal, en el lado derecho, Jesucristo se le aparece a Santa Margarita para irradiarle su gracia, la cual, arrodillada, Le mira con devoción y ternura. Tres ángeles, aparentemente, querubines (uno con una nube que lo tapa parcialmente), más un cuarto, que parece ir a reunirse con los demás, para contemplar la aparición desde lo más alto.

La importancia de esta obra, encargo del cardenal Pedro Segura es realzar la encomienda de este templo al Corazón de Jesús, al igual que el recinto sagrado, el templo al aire libre, que se encuentra junto a la iglesia.

Para este y para el siguiente, tenemos la concreción de la firma y la fecha del mismo:


“San Ignacio de Loyola en la cueva de Manresa, con la Virgen y el Niño” o “Aparición de la Virgen a San Ignacio de Loyola” (con firma en mayo de 1943).

A la cueva de Manresa se retiraba San Ignacio de Loyola durante sus momentos de penitencia, reflexión, y contemplación. Fue precisamente en esta cueva donde escribió el texto fundamental de los Ejercicios Espirituales.

Es por ello que esta pintura es muy importante para el contexto, pues el Cardenal Segura concibió esta iglesia como el templo de una casa de ejercicios espirituales.

Cuatro serafines, sólo con cabeza y alas, cubren la aureola de santidad de la Virgen María, con su Hijo, que ya porta el orbe, en su regazo.

Dos querubines, con cuerpo, pies y manos, en actitud orante, parecen honrar a la madre de Dios, mientras que un tercero, mira hacia la Madre de todos y le señala o la lleva hasta San Ignacio, en el momento de su escritura.

También con la firma y la fecha del mismo:


En este texto quedan reflejados parte del trabajo que realizó Rafael Blas Rodríguez para San Juan de Aznalfarache, entre los años 1943 y 1946.
La capilla sacramental, vista desde la parte central de su propio coro.

El mural trinitario, visto desde la escalera que lleva al coro de la iglesia parroquial, un lugar que, por sus irregularidades, también sería frecuentado por los frailes franciscanos.

Bibliografía:

-GONZÁLEZ GÓMEZ, J. M. (1993): “Varios bocetos de Rafael Blas Rodríguez: una aproximación a su vida y a su obra”, en “Laboratorio de Arte” (número 5). Páginas 245-265.

-MORALES, A.; SANZ, M. J.; SERRERA, J. M. Y VALDIVIESO, E. (2004): “Guía artística de Sevilla y su provincia”. Sevilla, Diputación Provincial de Sevilla.

-PINEDA NOVO, D. (1980): “Historia de San Juan de Aznalfarache”. Sevulla, Ayuntamiento de San Juan de Aznalfarache.

Otras fuentes:

corazones.org/lugares/espana/manresa/a_manresa.htm

es.hispanopedia.com/wiki/Rafael_Blas_Rodr%C3%ADguez

es.wikipedia.org/wiki/Medianera_de_todas_las_gracias

Formación sobre los ángeles en el arte religioso:

¿Los ángeles tienen alas?

es.aleteia.org/2017/07/21/los-angeles-tienen-alas/

Los ángeles: ¿son lindos bebés o feroces guerreros?

es.aleteia.org/2017/10/02/los-angeles-son-lindos-bebes-o-feroces-guerreros/

Ángeles en el arte sacro: haciendo lo invisible visible

es.aleteia.org/2017/06/11/angeles-en-el-arte-sacro-haciendo-lo-invisible-visible/

¿Por qué siempre se pinta a los ángeles con alas? ¿Realmente las tienen?

es.aleteia.org/2016/09/21/por-que-siempre-se-pinta-a-los-angeles-con-alas-realmente-las-tienen/

Juan Pablo II, Audiencia General 23 de Julio 1986

es.aleteia.org/2021/12/03/los-angeles-mas-bellos-del-mundo/

Cómo los nueve coros de ángeles nos ayudan a unirnos a Dios.

es.aleteia.org/2018/05/03/como-los-nueve-coros-de-angeles-nos-ayudan-a-unirnos-a-dios/

Tronos: Los ángeles que purifican el amor desequilibrado.

es.aleteia.org/2018/07/08/tronos-los-angeles-que-purifican-el-amor-desequilibrado/

La jerarquía angélica.

es.catholic.net/op/articulos/9763/cat/123/la-jerarquia-angelica.html#modal

Estos son los tipos de ángeles que hay y sus cometidos.

eldebate.com/religion/iglesia/20230901/estos-son-los-tipos-de-angeles-que-hay-y-sus-cometidos_136169.html

De los ángeles en los escritos de San Pablo.

religionenlibertad.com/blogs/en-cuerpo-y-alma/120105/de-los-angeles-en-los-escritos-de-san-pablo_16129.html

NOTA DE LA ADMINISTRACIÓN DEL BLOG: Queda pendiente, por la complejidad del mismo y su extensión, exponer también las capillas marianas realizadas por Rafael Blas Rodríguez para la Avenida del Santo Rosario, el acceso frontal del Recinto Sagrado al Corazón de Jesús. Quedará indicado en la etiqueta de este blog para Rafael Blas Rodríguez.

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