Revisando temas en San Juan de Aznalfarache, nos damos cuenta de que unas obras de arte sitas en nuestra localidad están cumpliendo 80 años, así que realizamos un pequeño homenaje a las mismas y a su reconocido autor.
El visitador eclesiástico hispalense D. Jerónimo Romero ya menciona la
existencia de este pequeño templo en el año 1708, describiéndolo así: “la capilla
donde está la fuente del sagrado Bautismo, la cual es muy hermosa y
transparente, de tal suerte que, aplicada una luz por la parte de afuera, parece
que está por la de dentro; tiene en medio su pileta y una concha de plata, que
sirve para bautizar. En esta misma capilla está el archivo y, dentro, los
libros que pertenecen a bautismos, velaciones y colecturía, todos ellos con
aseo y bien concordadas las partidas, que se escriben sin dejar blancos, como
tiene mandado Vuestra Ilustrísima”.
Sobre los ángeles en el arte religioso...
La palabra “ángel” deriva del latín angĕlus,
que significa “mensajero de Dios”. Esta palabra latina se origina en el griego ἄγγελος “ángelos” que, a su vez, es una traducción del hebreo mal’ākh que significa “mensajero”, “delegado” o “embajador”.
No es fácil representar a los ángeles en
el arte, ya que son criaturas puramente espirituales, no poseen un cuerpo
físico, aunque se les asuma apariencia humana. Los artistas, por lo general,
les incluyeron alas como vínculo con la misión de estas criaturas como
mensajeros, y al existir diversas clasificaciones según su naturaleza o misión,
también se les agrupa en los llamados “coros de ángeles”.
Sobre Rafael Blas Rodríguez...
Nació en Sanlúcar la Mayor (Sevilla), en 3 de
febrero de 1885. Fue pintor de caballete, decorador y muralista que, desde
pequeño, sintió especial inclinación por las artes plásticas y estudió en la
Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos y de Bellas Artes de Sevilla,
donde ya fue premiado por su talento. Entre sus maestros tuvo a
Virgilio Mattoni y personalidades como Gonzalo Bilbao y José María Labrador
Arjona. Sus obras tienen un cuidado dibujo, elegantes composiciones y limpieza
de color. Tuvo su taller en la importante calle céntrica Adriano, en la ciudad
hispalense. Entre otros muchos lugares, intervino de las decoraciones del hotel
Alfonso XIII y los teatros Reina Victoria y Lope de Vega.
En 1931, decora la iglesia del asilo de
ancianos de Montellano, la cual, unos años después, sería visitada por el
cardenal Pedro Segura, que quedó tan complacido por la pintura mural, que
encargó a Rafael Blas Rodríguez importantes trabajos en el propio Arzobispado y
en la iglesia de la casa de ejercicios sobre el cerro de San Juan de
Aznalfarache.
Desde 1943 a 1946 trabajó, por encargo del
prelado sevillano en nuestra localidad. En la antigua iglesia del convento
franciscano pintó la capilla sacramental, tres cuadros al óleo para sendos
retablos de la nave del templo, la decoración mural sobre el Retablo de los
Santos Juanes y pintó al fresco las capillas de la Avenida del Santo Rosario
(acceso frontal al Recinto Sagrado al Corazón de Jesús, denominado civilmente
como Parque Osset), con los Misterios Gozosos, Dolorosos y Gloriosos (los
Luminosos aún no habían sido creados).
Muere en Sevilla, el 3 de febrero de 1961, a la
edad de 76 años.
Empezamos con el análisis de su obra pictórica en San Juan de Aznalfarache, en la Capilla Sacramental (insistimos, anteriormente, capilla bautismal) de la Parroquia de los Sagrados Corazones...
“Bautismo trinitario” (pintado entre 1943-1946).
Todo este templo, dentro de la iglesia, ya
existente en tiempos del convento, por la antigüedad y la anchura de sus muros, y como quedó constancia de lo mismo en la visita eclesiástica de 1708, que reproducimos en el inicio, fue pintado por Rafael Blas Rodríguez, pero comenzamos con la mayor obra de
todas, que es el mural del presbiterio de esta capilla, dedicado a la Santísima
Trinidad, acompañada de coros de ángeles que, como en otras grandes obras del
arte religioso, está representada por tres coros.
Que sepamos, el mural no tiene nombre asignado,
pero por el lema que tiene en la parte central y la dedicación de esta capilla,
concebida inicialmente para celebrar el sacramento primero de la iniciación cristiana, pensamos que "Bautismo trinitario" es el más adecuado.
ZONA SUPERIOR:
En el coro de ángeles superior
del mural, vemos a los serafines, rodeando y acercándose a
Dios Padre para darle alabanzas, loas y cánticos, honrándole así. De hecho, se
caracterizan por su carga de devoción, dada su cercanía, a la Gloria de Dios,
que Le envuelven en una serie de llamas para expresarle así su amor.
Junto al Padre, también hay querubines, con
cuerpo, pies y manos, que representan la plenitud del conocimiento, por su
cercanía a la divinidad.
ZONA INTERMEDIA:
Debajo de Dios Padre, en la nube, se encuentra
Dios Espíritu Santo, en clara alusión a su misión de ser el comunicador entre
el Creador y las creaturas. En esta parte intermedia del mural, el Espíritu
Santo también es honrado por otro coro de ángeles, en este caso, dos virtudes,
por tener una banda que las cubre, al modo de los diáconos, que hacen que los
milagros se cumplan.
Además, portan una pancarta con un texto del
Evangelio: “Tv es filius meus delectus, in te complacvi mihi” (“Tú eres mi hijo
amado o predilecto; en Ti me complazco”, del Evangelio de San Marcos, capítulo
1, versículo 11). Estas son las palabras del inicio de la vida pública de Jesús
tras su bautismo, siendo avalada su acción por Dios Padre, que envía al
Espíritu Santo (también presentes en el mural), para que impulse a Cristo a
entregarse totalmente al proyecto salvador de Dios. Este mural fue realizado
para que aquel templo continuase como capilla bautismal y que, como en las
primeras iglesias, las personas primero se convertían y luego se bautizaban,
por ello es que está apartada de nave principal del templo, para convertirse en
acceso al mismo, donde se participe de la eucaristía y de los demás
sacramentos.
Otros dos querubines ayudan a portar la
pancarta con el lema del evangelio.
ZONA INFERIOR:
Esta zona del mural es la que rodea al sagrario, donde se encuentra Cristo
Eucaristía, más cercano a los seres humanos, porque estuvo y está entre nosotros, para
traernos el Mensaje de Salvación de Dios.
Sobre el sagrario, un grupo de serafines, a modo
de coro, también traen su amor para con Dios Hijo,
provocando una serie de llamas que sobrepasan las nubes y las separan,
probablemente, para favorecer el paso del Espíritu Santo, desde el cielo a la
tierra, y nos traiga a sus dones.
En la parte más inferior, de izquierda a
derecha: el espejo redondo con el emblema “Qui sicut Deus” ("Quién como Dios"),
es un emblema tradicional para representar al arcángel San Miguel, el mismo que
también se suele representar con una espada en la mano, en este caso, con la
punta sobre el suelo, para honrar a Dios Hijo. Entre el objeto y el arcángel,
un pequeño angelito, quizá por estar en el suelo, es decir, más cerca de la
tierra, un ángel de la guarda, por sus rasgos infantiles, como miembro del
último grupo del ejército celestial de Dios.
El arcángel con la flor y
vestido de celeste y blanco, se corresponde en la tradición católica con San
Gabriel.
Al otro lado del sagrario,
el arcángel arrodillado, como los demás, pero con las manos cruzadas ante el
pecho, que simula tener una mayor postura de oración y de devoción que los
demás, se correspondería con Selafiel o Salatiel, considerado en las
tradiciones cristianas orientales como el arcángel de la oración, que suele ser
representado así, “con las manos juntas o sobre el pecho, en actitud orante”,
para ser el intercesor que presenta las oraciones de la gente a Dios.
Y por último, el arcángel
con una pera de agua en un báculo y las conchas de almejas sobre su manto, lo cual le hace identificarse con un
peregrino, es asociado con San Rafael. Otro pequeño ángel, sin alas, aunque
posiblemente también de la guarda, parece querer ayudarle a llevar su carga y
sostener el báculo.
“El Cordero de Dios y San Juan Bautista” (pintado entre 1943 y 1946).
En el lado derecho del presbiterio de esta capilla
sacramental, sobre la pintura en el muro, leemos la frase:
“Et ait: ecce agnus Deis qui tollit peccatum mundi”, es decir, “Y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo”, pronunciada por Juan el Bautista al ver a Jesús, citada en el evangelio de Juan, capítulo 1, versículo 29.
A la derecha de la pintura vemos al
último profeta, el que precedió a Jesucristo, San Juan Bautista, con un báculo culminado en forma de cruz y sus ropajes desaliñados, con una túnica roja (muy característico a la hora de representarlo), señalando
al Cordero de Dios sobre el río Jordán, rodeado de serafines (en la parte
superior) y querubines (a los lados y bajo el Cordero), que lo quieren adorar,
cantando y bailando para Él.
El Bautismo de Jesús, realizado por el
profeta San Juan, según el pasaje bíblico, también realza el sentido clásico que se le dio a este templo.
Este mural también contiene la firma de su autor:
“Ascensión de María a los cielos”.
Sobre “El Cordero de Dios”, hay un antiguo
ventanal tapiado, en el que cuatro querubines, con sus alas, y cuerpos con
brazos y piernas, portan una nube en la que ayudan a la Virgen María a subir a
los cielos.
Aunque, teológicamente la Ascensión de María y el Bautismo de Jesús son conceptos distintos, están relacionados en la escatología católica, pues la Ascensión de María representa también su inclusión en la promesa del Mensaje de Salvación de Jesucristo, que se inicia con el bautismo para todos los creyentes, en una unión total con Dios en cuerpo y alma, que es, a su vez, el destino que se propone para todos los bautizados.
“María, Medianera de todas las gracias”.
Sobre la pintura del lado izquierdo, encontramos la frase:
“Ut sls omnium gratiarum universalis dispensatrix”, es decir, “Como
dispensadora universal de todas las gracias” o “medianera de todas las
gracias”, que es un título que la Iglesia católica da a la Santísima
Virgen María; como Madre de Dios, incluye el entendimiento de que es medianera
de la gracia divina. Además de Medianera, en la Iglesia se le dan otros
títulos: Abogada, Auxiliadora, Benefactora. En una encíclica papal del 8 de
septiembre de 1894, el Papa León XIII dijo: "El recurso que
tenemos a María en la oración se sigue del oficio que ella desempeña
continuamente junto al trono de Dios como Mediadora de la gracia divina".
El Concilio Vaticano II se
refirió en su documento “Lumen Gentium” a María como "Abogada, Medianera,
Auxiliadora y Mediadora".
De cara a esta capilla bautismal, se
trataría de una alusión clara a la encomienda a María también en el
sacramento del bautismo, además de que también se reciben las gracias de la
purificación y la incorporación a la vida cristiana.
En la pintura, en el lado izquierdo del
presbiterio del templo, se puede ver cómo las gracias de Jesús salen de su
pecho, de su corazón, en forma de destellos, hacía María, y esta a su vez,
desde sus manos, se dirigen hacia el mundo, representado por nuestro planeta,
que está también bajo Jesús. Diez querubines y un serafín, contemplan la
escena, alabando y lanzando loas a Dios Hijo y a Su Madre, medianera de las
gracias divinas.
Y en el mismo, también está la firma de su autor:
Otros
santos que aparecen pintados en la parte superior de esta capilla sacramental
(antigua capilla bautismal), como si estuvieran en ventanales que han sido
tapiados:
Santa Margarita María de
Alacoque: vidente y devota del Corazón de Jesús.
Santa Micaela del Santísimo Sacramento: fundadora de las
Adoratrices, Esclavas del Santísimo Sacramento y de la Caridad, dedicadas a la
protección de mujeres marginadas. Su espiritualidad se centró en la adoración
eucarística y la reparación al Corazón de Jesús mediante el amor al prójimo.
Santa
Clara: monja agustina mística, que tuvo estigmatizados los signos de la Pasión
de Cristo en su corazón.
Santo
Tomas de Aquino: aunque conocido por su teología intelectual, se expresa
su devoción al Corazón de Jesús, por su devoción al Amor divino encarnado.
San
Juan de Ribera: pastor según el Corazón de Cristo, conocido por su humildad,
austeridad, predicación infatigable y amor a los pobres.
San Pascual Bailón: fraile franciscano conocido
como el "santo de la Eucaristía", cuya vida se caracterizó por una
profunda devoción al Santísimo Sacramento y, por tanto, al Corazón de Jesús.
Los
dos murales de Rafael Blas Rodríguez en el templo:
“Aparición del
Corazón de Jesús a Santa Margarita María de Alacoque” (con firma en mayo de 1943).
Tras
haber revisado otras obras artísticas que reflejan esta temática de la aparición
del Corazón de Jesús a Santa Margarita, no parece habitual la presencia de las
criaturas divinas en esta escena. Por tanto, o Rafael Blas Rodríguez se inspiró
en otra pintura anterior que sí los tuviera, o siguió con la temática de
reflejar a los ángeles, como en los otros murales aquí comentados.
En
esta obra en la parte trasera principal de la nave de la iglesia principal, en el lado derecho, Jesucristo se le aparece a Santa Margarita para irradiarle su
gracia, la cual, arrodillada, Le mira con devoción y ternura. Tres ángeles,
aparentemente, querubines (uno con una nube que lo tapa parcialmente), más un
cuarto, que parece ir a reunirse con los demás, para contemplar la aparición
desde lo más alto.
La
importancia de esta obra, encargo del cardenal Pedro Segura es realzar la
encomienda de este templo al Corazón de Jesús, al igual que el recinto sagrado,
el templo al aire libre, que se encuentra junto a la iglesia.
Para este y para el siguiente, tenemos la concreción de la firma y la fecha del mismo:
“San Ignacio de
Loyola en la cueva de Manresa, con la Virgen y el Niño” o “Aparición de la
Virgen a San Ignacio de Loyola” (con firma en mayo de 1943).
A
la cueva de Manresa se retiraba San Ignacio de Loyola durante sus momentos de
penitencia, reflexión, y contemplación. Fue precisamente en esta cueva donde escribió
el texto fundamental de los Ejercicios Espirituales.
Es
por ello que esta pintura es muy importante para el contexto, pues el Cardenal
Segura concibió esta iglesia como el templo de una casa de ejercicios
espirituales.
Cuatro
serafines, sólo con cabeza y alas, cubren la aureola de santidad de la Virgen
María, con su Hijo, que ya porta el orbe, en su regazo.
Dos
querubines, con cuerpo, pies y manos, en actitud orante, parecen honrar a la
madre de Dios, mientras que un tercero, mira hacia la Madre de todos y le
señala o la lleva hasta San Ignacio, en el momento de su escritura.
También con la firma y la fecha del mismo:
En este texto quedan reflejados parte del trabajo que realizó Rafael Blas Rodríguez para San Juan de Aznalfarache, entre los años 1943 y 1946.
Bibliografía:
-GONZÁLEZ GÓMEZ, J. M. (1993): “Varios bocetos
de Rafael Blas Rodríguez: una aproximación a su vida y a su obra”, en
“Laboratorio de Arte” (número 5). Páginas 245-265.
-MORALES, A.; SANZ, M. J.; SERRERA, J. M.
Y VALDIVIESO, E. (2004): “Guía artística de Sevilla y su provincia”.
Sevilla, Diputación Provincial de Sevilla.
-PINEDA NOVO, D. (1980): “Historia de San Juan de Aznalfarache”. Sevulla, Ayuntamiento de San Juan de Aznalfarache.
Otras fuentes:
corazones.org/lugares/espana/manresa/a_manresa.htm
es.hispanopedia.com/wiki/Rafael_Blas_Rodr%C3%ADguez
es.wikipedia.org/wiki/Medianera_de_todas_las_gracias
Formación sobre los ángeles en el arte
religioso:
¿Los ángeles tienen alas?
es.aleteia.org/2017/07/21/los-angeles-tienen-alas/
Los ángeles: ¿son lindos bebés o feroces guerreros?
es.aleteia.org/2017/10/02/los-angeles-son-lindos-bebes-o-feroces-guerreros/
Ángeles en el arte sacro: haciendo lo invisible visible
es.aleteia.org/2017/06/11/angeles-en-el-arte-sacro-haciendo-lo-invisible-visible/
¿Por qué siempre se pinta a los ángeles con alas?
¿Realmente las tienen?
es.aleteia.org/2016/09/21/por-que-siempre-se-pinta-a-los-angeles-con-alas-realmente-las-tienen/
Juan Pablo II, Audiencia General 23 de Julio 1986
es.aleteia.org/2021/12/03/los-angeles-mas-bellos-del-mundo/
Cómo los nueve coros de ángeles nos ayudan a unirnos a
Dios.
es.aleteia.org/2018/05/03/como-los-nueve-coros-de-angeles-nos-ayudan-a-unirnos-a-dios/
Tronos: Los ángeles que purifican el amor desequilibrado.
es.aleteia.org/2018/07/08/tronos-los-angeles-que-purifican-el-amor-desequilibrado/
La jerarquía angélica.
es.catholic.net/op/articulos/9763/cat/123/la-jerarquia-angelica.html#modal
Estos son los tipos de ángeles que hay y sus cometidos.
eldebate.com/religion/iglesia/20230901/estos-son-los-tipos-de-angeles-que-hay-y-sus-cometidos_136169.html
De los ángeles en los escritos de San Pablo.
religionenlibertad.com/blogs/en-cuerpo-y-alma/120105/de-los-angeles-en-los-escritos-de-san-pablo_16129.html
NOTA DE LA ADMINISTRACIÓN DEL BLOG: Queda pendiente, por la complejidad del mismo y su extensión, exponer también las capillas marianas realizadas por Rafael Blas Rodríguez para la Avenida del Santo Rosario, el acceso frontal del Recinto Sagrado al Corazón de Jesús. Quedará indicado en la etiqueta de este blog para Rafael Blas Rodríguez.




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