La calle Real forma parte del Camino Real
de Sevilla, de donde procede su nombre, en su comunicación con esta localidad
desde la urbe hispalense, o formando parte de la vía que llegaba hasta Gelves.
Como pasa en los pueblos cercanos de
Tomares (ahora nombrada “Clara
Campoamor”, aunque mantiene la prolongación de esta vía denominada “Camino
Viejo”), Castilleja de la Cuesta y Gines, la calle Real de San Juan de
Aznalfarache parece ser la primera vía urbana de estas localidades, que
permitía la comunicación con Sevilla y otras localidades, y donde comenzó a
congregarse la población, especialmente después de la Reconquista por el rey
Fernando III (en el caso de nuestra
localidad, reforzada con la adjudicación de estas tierras a la Orden de San
Juan de Acre, en 1253) y por las reconstrucciones y reorganizaciones del
territorio que ordenó Alfonso X, como la del alcázar de Hisn al-Faray, para
cederla al concejo de Sevilla, en 1284.
Sirva de ejemplo también la calle Real de
Sevilla (actualmente, San Luis), que fue centro neurálgico de la urbe en los
tiempos almohades, con sus 800 metros de recorrido, de norte a sur.
Esta calle Real de San Juan de
Aznalfarache se podría corresponder con la vereda o cañada real, que también
pudo ser parte de un camino que realizó el monarca apodado el Sabio, como en
otras poblaciones, para su comunicación con Sevilla, aunque no sabemos si
llegaba hasta Gelves (que tiene otra
calle denominada Real, pero acuñada así en el siglo XX), o terminaría en
nuestra villa.
Por el trazado, la calle Real, de norte a
sur, comunicaba a los habitantes de estas tierras, con la vega de Triana y
quizá, continuaba hasta Gelves, en paralelo con el cauce del río Guadalquivir.
Nombres
que ha tenido esta vía:
1.- Camino
Real de Sevilla, desde un tiempo desconocido, quizá el siglo XIII o el XV,
hasta principios del XX.
2.- Borbolla,
durante la segunda década del siglo XX y algunos años de la década de los
30.
3.- Primo
de Rivera, en los tiempos de la dictadura.
4.- Real, desde 1974.
La
calle Real, siglos XIII a XVI.
Por su comunicación con Sevilla, esta vía sería el
acceso a la primera industria que hubo en San Juan de Aznalfarache: la
reparación de barcos de pequeño calado, en la orilla o, con embarcaderos y
atarazanas, a los que se accediera a través del camino real, cañada o vereda.
De hecho, no sólo tuvo que existir la
instalación portuaria necesaria, sino que también el camino debía estar en buen
estado para que ya, en los primeros años de los viajes oceánicos a América,
exista la narración por la cual el visitador Francisco de Bobadilla zarpó con
su armada desde San Juan de Alfarache en el año 1500, para devolver a sus
orígenes a más de 800 personas que querían volver a su tierra natal. A
principios del siglo XVI, nuestra localidad debía poseer una estructura fluvial
suficientemente importante para acoger los barcos, las tripulaciones, los
pasajeros y las mercancías de la época para ser embarcados. También, en el año
1534, se depositaban viejas naos, que eran vendidas en Sevilla por los
armadores, para aumentar el comercio, aliviando los espacios en el Puerto de
Sevilla, que se veía sobrecargado de barcos.
Los astilleros e instalaciones fluviales de San Juan de Aznalfarache estuvieron activas hasta mediados del siglo XVI.
La
calle Real, en los siglos XVIII y XIX.
En este apartado, vamos a ofrecer la
relación de propietarios y habitantes que constan en “Gaceta de Madrid” (antiguo nombre del “Boletín Oficial del
Estado), de 8 de febrero de 1872. En el documento, se muestran los datos
del Registro de la Propiedad, en el partido judicial de La Algaba, que incluye
a San Juan de Aznalfarache (ya por
entonces, denominado así, a falta aún de 18 años para su segregación oficial
del Ayuntamiento de Tomares), dentro de la Audiencia de Sevilla.
Las vías urbanas que se mencionan como
calles para nuestra localidad son: Álamo, Abajo, Arriba y la Plaza de la
Constitución (la única plaza de San Juan
de Aznalfarache, que sería la actual Andalucía). Por supuesto, también está
la que es objeto de este artículo, la cual desglosaremos a continuación,
empezando por llamar la atención, confirmando las anteriores indicaciones en
este texto que, la primera vez que se la menciona, se indica con el que sería
su nombre completo por aquel entonces: “Camino
Real de Sevilla”.
-Solar
de Antonio García, en calle Camino
Real de Sevilla, sin número, venta en 1845.
Todos los demás datos que aparecen, los
vamos a indicar por orden cronológico:
-Casa
de Manuel Fernández y otros en calle Real, sin número ni linderos, dos
hipotecas en 1782.
-Casa
y demás pertenencias de Luis Gonzaga de Inurria, en calle Real, hacienda de
Nuestra Señora del Rosario, sin número ni linderos, venta con tributo en 1787.
-Casa
de Juan Fernández, en calle Real, sin número ni linderos, hipoteca en 1789.
-Casas
con un solar grande de Manuel de las Cuevas en calle Real, sin número ni
linderos, venta con tributo e hipoteca, en 1791.
-Casa
de Manuel Fernández, en calle Real, sin número ni linderos, hipoteca y tributo
en 1791.
-Casa
y otras oficinas de La Misericordia, en calle Real, hacienda de Nuestra Señora
del Rosario, sin número ni linderos, reconocimiento de tributo en 1792.
-Hacienda
del patronato de Pedro González Gallardo, en calle Real, hacienda de Nuestra
Señora del Rosario, sin número ni linderos, imposición de tributo en 1792.
-Hacienda
de Luis Gonzaga de Inurria, en calle Real, hacienda de Nuestra Señora del
Rosario, sin número ni linderos, hipoteca en 1801.
-Dos
casas y un solar de Pedro Javier González, en calle Real, sin número ni
linderos, hipoteca en 1802.
-Una
casa y un solar de José Domínguez, en calle Real, sin número ni linderos,
hipoteca en 1804.
-Cuatro
casas de Bernabé Germán, en calle Real, sin número ni linderos, hipoteca en
1806.
-Media
casa de María Librero, en calle Real, sin número ni linderos, hipoteca en 1807.
-Dos
casas de Ignacio Negrón, en calle Real, sin número ni linderos, hipoteca en
1807.
-Casas
de la hermandad de Jesús Nazareno de San Bartolomé de Carmona, en calle Real,
sin número ni linderos, reconocimiento de tributo, en 1815.
-Casa
de José Domínguez, en calle Real, sin número ni linderos, hipoteca en 1817.
-Dos
casas de José Echamorro, en calle Real, sin número ni linderos, hipoteca en
1818.
-Cuatro
casas de Manuel Germán, en calle Real y callejón que sale al rio, sin número ni
linderos, venta con tributo en 1834.
-Casa
de la hacienda nombrada de Garrote y otra de Castilleja de la Cuesta, de
Ignacio María del Mármol, Gabriel Ortiz, su mujer y otros en calle Real, sin
números ni linderos, permuta con tributo en 1835.
-Dos
casas, solar y un cercado de olivar, de Manuel Míguez, en calle Real, sin
número ni linderos, venta con tributo en 1835.
-Casa
de Joaquín Gómez, en calle Real, sin número ni linderos, venta en 1836.
-Casa
de Ramón Fernández, en calle Real, sin número ni linderos, hipoteca en 1838.
-Casa
de José Anitúa en calle Real, sin número ni linderos, venta con tributo en
1839.
-Casa
de Ignacio Saavedra, en calle Real, sin número ni linderos, venta en 1839.
-Tres
cuartas partes de casa de Juan Rodríguez, en calle Real, sin número ni
linderos, venta en 1839.
-Casa
de Manuel Germán, en calle Real, sin número ni linderos, venta en 1840.
-Casa
de una hacienda, llamada Jesús, María y José, de Juan Olmedo, en plaza de la
Constitución y calle Real, sin número, venta e hipoteca de otra finca en 1841.
-Casa
de Francisco de Paula Ascarza, en calle Real, sin número ni linderos, venta en
1841.
-Casa,
bodega, corrales y huerto de Juan Ortiz, en calle Real, sin número ni linderos,
imposición de tributo en 1841.
-Casa
de Antonio María de la Calle, en calle Real, sin número ni linderos, venta en
1842.
-Casa
de Antonio María de la Calle, en calle Real, sin número ni linderos, venta con
tributo en 1844.
-Cuatro
casas de José Díaz, en calle Real y Arriba, sin número ni linderos, venta con
tributo en 1845.
-Casa
de Diego González, en calle Real, sin número, venta en 1845.
-Casa
de Manuel Sáenz Valdeseras, en calle Real, sin número, venta en 1845.
-Solar
o corralón de José Negrón en calle Real, sin número, venta en 1845.
-Casa
de Diego González, en calle Real, sin número, venta en 1845.
-Casa
y otras pertenencias de la capellanía fundada en San Juan de la Palma, por
Alonso Montiel, en calle Real, sin número ni linderos, reconocimiento de
tributo en 1845.
-Casa
de Manuel de Villa y Cuesta, en calle Real, sin número, adquisición en
usufructo en 1845.
-Casa
de María Manuela Cotrillo, en calle Real, sin número ni linderos, redención de
tributo en 1845.
-Casa
de Pedro Raimundo, en calle Real, sin número, venta con hipoteca en 1845.
-Casa
de Manuel Germán en calle Real, sin número ni linderos, hipoteca con tributo en
1845 (NOTA: esta mención de propiedad se repite cinco veces más; no sabemos si
es que tuviera la posesión de seis casas).
-Casa de Santiago Conradis, en calle
Real, sin número, venta con obligación en 1845.
-Casa conocida por la hacienda de Garrote de María de la Concepción Iznaga y Borel en calle Real, sin número ni linderos, adjudicación en 1845.
NOTA DESDE LA ADMINISTRACIÓN DEL BLOG: Si quiere saber más sobre la Hacienda de Nuestra Señora del Rosario, haga clic aquí. Por el momento, desconocemos más datos sobre la Hacienda de Jesús, María y José, que estuvo vinculada a la familia Olmedo, o sobre la hacienda Garrote.
Desde finales del siglo XIX, hay constancia del paso de carruajes que comunicaban la ciudad de Sevilla, con La Puebla del Río, atravesando esta calle, como la niña que fue atropellada en 1897. Y no solo los transportes fúnebres, sino también el cortejo fúnebre del torero gelveño Gallito, para ser enterrado en Sevilla, que partió desde su localidad natal.
Procesiones
en la calle Real, desde finales del siglo XIX.
Se publicó en octubre de 1897 que, en San
Juan de Aznalfarache pudo haber ocurrido una desgracia, pues había una carreta
con sus bueyes, en la puerta de la casa de Rafael Quiles Sambruno, en el número
4 de la vía, siendo el responsable de los animales el vecino de Gelves, Manuel
Pinto León.
En aquel momento, pasó por esta calle la
procesión con la imagen de Nuestra Señora del Rosario, acompañada de gran
número de fieles y de las autoridades, precedida por voladoras y cohetes,
La detonación de los explosivos hizo que
los bueyes se asustaran, comenzando una trepidante carrera y resultando un
milagro que estas reses no arrollaran a algunas personas de la muchedumbre, que
esperaba el paso del cortejo.
El propio boyero Pinto sí sufrió graves contusiones en distintas partes del cuerpo, al tratar de parar a los animales, por lo que tuvo que ser tratado y curado por el médico titular de esta villa. Los bueyes fueron definitivamente parados por algunos vecinos, para evitar que ocurrieran más desgracias.
No sabemos desde cuándo tendrían lugar
procesiones como esta (a mediados del siglo XIX las de Semana Santa lo hacían
por el cerro, alrededor de la iglesia parroquial), pero la Capilla de Nuestra
Señora del Rosario es uno de los lugares destacados de la calle Real. Se
desconoce la fecha de construcción de este templo, que ha tenido que ser
reconstruido varias veces, tanto por inundaciones (en 1793, como mínimo), como por la ocupación que sufrió en tiempos
de la Guerra Civil española.
Tampoco se conoce el motivo por que le
fuera dedicado a la advocación mariana del Rosario. Regido inicialmente por los
frailes del convento franciscano en la cima del cerro, se habilitó este espacio
para que los habitantes de la urbe de San Juan de Alfarache, especialmente los
mayores y los enfermos, no tuvieran que desplazarse hasta la loma, y pudieran acceder
a asistir a los sacramentos con mayor cercanía, como la celebración de bodas,
bautizos y misas por los difuntos.
También en esta capilla y en su calle, se estableció una hermandad de la Virgen del Rosario, cuya existencia pudo datarse de mediados del siglo XIX.
Además, de las procesiones vinculadas a
esta capilla, por la calle Real pasan también las relacionadas con la Iglesia
parroquial de San Juan Bautista, de la que es feligresía. Las imágenes de San
Juan Bautista (patrón de nuestro pueblo),
el Cristo del Amor, Nuestra Señora de los Dolores y Nuestra Señora de la Paz (la patrona), y la del Santísimo Cuerpo
de Cristo, pasan habitualmente por esta vía al realizar su recorrido. La
Hermandad Sacramental de San Juan Bautista, a la que están vinculadas las
sacras advocaciones que mentamos en este párrafo, también tuvo su casa
hermandad en esta calle, entre 1983 y 1994, manteniendo aún el local para
depositar sus ornamentos litúrgicos y otros enseres de su propiedad.
También pasa en procesión por esta calle la imagen de Nuestra Señora del Carmen, con su hermandad que tiene la sede canónica en la misma parroquia de la feligresía, en el mes de julio.
La
calle Real, en el siglo XX.
Con la llegada de los barcos de vapor, para la descarga de productos y la carga de mercancías, en los muelles fluviales: el de la fábrica de petróleo, entre 1892 y 1929; desde 1894, el de la fábrica de loza; los dos embarcaderos de la fábrica de loza, el primero en 1905, y el segundo, en 1907, hasta 1955; el de la fábrica de Cros, usado desde 1908; el de Aznalcóllar, desde 1930, hasta los años 50; además del uso de estos por parte de los almacenes de aceitunas y la fábrica de toneles y aguardientes, provocaba que hubiera tripulantes y marineros recorriendo las tabernas de la calle Real y alrededores, en busca de bebida y de un rato de diversión que, además, solían acabar en pelea.
En 1909 llega la electricidad a San Juan de Aznalfarache y a esta calle; en el año 1923, al pavimento de tierra o empedrado, le sustituye el adoquinado con acerado y la canalización del sistema de alcantarillado. Con todo ello, se logró que, tras varios intentos en las décadas anteriores, llegara el tranvía, con sus raíles y tendido eléctrico, desde 1924 hasta 1965, pasando por la calle Real, en las dos direcciones. La única parada estaba antes de esta vía, en la actual plaza de Andalucía.
Durante la primera mitad del siglo XX, el funcionamiento de las fábricas, las huertas, las haciendas y los almacenes en el término municipal de San Juan de Aznalfarache, hacía que la calle Real se llenara de un gentío que llenaba sus bares, ventas, panaderías y otras tiendas de alimentación, para alimentarse y volver el trabajo para el turno de tarde. Y además de los comercios establecidos, también había venta ambulante. Hasta mediados del siglo XX, era el lugar de paseo, donde se conocía la gente, donde se socializaba, se compraban los productos del día a día.
Ya en los años 60, los vehículos taponan
cada mañana la calle, porque por aquí pasa el tráfico de los otros pueblos de
la rivera del Guadalquivir (Gelves, Coria
del Río y La Puebla del Río), y otros como Mairena del Aljarafe, Palomares
del Río y Almensilla. Aunque se eliminen las vías del tranvía, la calle
continuará adoquinada, produciendo un gran ruido, por el paso de vehículos cada
vez más grande, en ambos sentidos, lo cual sucedería hasta finales de los años
80.
Dividimos el siglo XX en tres partes (primer tercio: florecimiento emergente de
industria, almacenes, haciendas y huertas; décadas intermedias: desaparición de
comunicaciones, como tranvías y trenes, y decaimiento de las haciendas y
huertas; y últimas décadas: tiempos modernos, con masificación de coches y
desplazamientos a Sevilla para trabajar), para indicar algunos de los
establecimientos, negocios y propiedades a los que se accedía desde la calle
Real o la conformaban (teniendo en cuenta
que la Avenida de Coria no existió hasta bien entrada la segunda mitad del
siglo, por lo que aquellos establecimientos también formaban parte de la calle
Real):
1.- Primeras décadas del siglo XX:
-Atarazanas de Olmedo (en la curva con la actual calle Fernández
Campos), desde el siglo XVIII, hasta el año 1960, aproximadamente, con
patio interior. Además, contaba con una destilería de aguardientes y
elaboración de alcoholes que se vendían al por mayor.
-Fábrica de loza, desde 1854 (actualmente, este trozo de vía se
corresponde con la avenida de Coria).
-Uno de los accesos a la fábrica de
aceitunas y también a la casa de don Pedro Lissén (actualmente, instalaciones de la arrocería Herba), desde 1881.
También ahora, este trozo de vía se corresponde con la avenida de Coria.
-Cuartel de la Guardia Civil, que primero
estuvo en la propia urbe y luego estuvo en un edificio frente a la entrada del
almacén de aceitunas de don Pedro Lissén.
-Huerta de Santa Bárbara (terrenos del actual Balcón del Río),
entre finales del siglo XIX y primeras décadas del XX, con entrada por el
antiguo portón.
-Ayuntamiento de San Juan de Aznalfarache,
entre 1900 y 1912, fecha en que pasaría a la plaza.
-Venta de Varé, en el número 4, entrando
por la plaza, finales del siglo XIX y principios del XX. Sus dueños fueron los
padres del torero Varelito.
-Bar Sevilla, con azulejos trianeros en su
fachada y un gran patio andaluz en su interior, usado como bar. Se abrió en la
década de 1930 y cerró sobre el año 1960.
-Cine teatro La Marina (actual Pasaje de La Marina y sus viviendas),
entre los años 1920 a 1953, con espectáculos de verano e invierno, centro de
asambleas vecinales y actos culturales.
-Almacén de aceitunas de Antonio Lissén (terrenos del actual Balcón del Río), de
1948 a 1956. Este propietario vivía también en la gran casa frente al portón
del almacén, junto al actual Pasaje de La Marina; la entrada principal actual a
la urbanización ribereña, recuerda simbólicamente a aquel gran acceso del
almacén de aceitunas, de la huerta Santa Bárbara y, probablemente, también de
la anterior hacienda del Rosario.
-Barbería Esquive, junto a la Capilla del
Rosario, en la década de los años 30. El negocio es cedido a Juan Pérez Moreno,
de 1949 a 1954.
-Escuela elemental para niñas de doña
Zoraida Martín.
-Establecimiento de bebidas de Nicolás
Escribano Pérez, en el número 59, en los años 20…
2.- Décadas intermedias del siglo XX (además de algunos de los anteriores ya
mencionados):
-Tienda de ultramarinos El Carrete.
-Tienda de Frasquet.
-Tienda de telas Casa Herrera, en el año
1949 y siguientes.
-Mercería y juguetería Casa Alfonso Mode.
-Gráficas San José, en los años 60;
posteriormente, regentado por D. Octavio Acosta, entre los años 1970 y 1980,
aproximadamente.
-Bar La Taurina, el mismo local que el de
la Esquina Cortés, reformado este en 1948, por José Gutiérrez y se le añade una
planta en el año 1955.
-Bar La Bodeguita, años 40.
-Bar de Manuel González, años 50.
-Bar Casa Manolo Aguirrezábal, de café,
vinos y licores, con tertulias taurinas años 50.
-Bar La Marina, años 60.
-Peluquería Elia, para señoras, entre los
años 1960 y 1970, aproximadamente.
-Barbería Echegoyán.
-Vaquería de Gabino (última edificación frente a la actual fábrica de Herba, actualmente en
la avenida de Coria).
Otras: dos confiterías, una churrería, bar
con futbolines, carpintería…
3.- En las últimas décadas del siglo XX (además de algunos de los anteriores ya
mencionados):
-Administración de loterías regentada por
Reyes Castellano.
-Concesionario Citröen.
-Consulta médica de D. Manuel Blanco
Blandino.
-Imprenta Graficlara (anteriormente, como Gráficas San José).
-Tienda de comestibles de Rocío Lissén.
-Campo de fútbol de albero del equipo Libertad y, después, del Patria (acceso por el derribo junto al portón de la huerta Santa Bárbara y los almacenes de aceitunas de Antonio Lissén; actualmente, Balcón del Río)…
Actualmente, la calle Real, según el
número de las casas, comienza en el cruce entre la Plaza Andalucía y la calle
Betis, terminando en el cruce entre las calles Fernández Campos, Peñasquerío y
Avenida de Coria.
Hasta finales de los 80, aproximadamente (dato por confirmar), la calle Real tenía dos direcciones para la circulación, pasando a tener un solo sentido, con recorrido de sur a norte de la localidad. Sigue siendo arteria de la circulación del pueblo, especialmente cuando hay más densidad de tráfico en la autovía de Sevilla-Coria, y por aquí pasan los vehículos de los otros pueblos ribereños y también, los que provienen de los otros barrios de la localidad, para ir a Sevilla, o al centro comercial de San Juan de Aznalfarache.
Fotos de la última reforma de la calzada y acerado de esta vía en el año 2006:
Bibliografía:
-“Gaceta de Madrid”. Jueves, 8 de febrero
de 1872. Número 39. Página 419.
-ORTA, F. (2011): “San Juan y su gente”.
Sevilla, San Juan de Aznalfarache.
-PINEDA NOVO, D. (1980): "Historia de
San Juan de Aznalfarache". Ayuntamiento de San Juan de Aznalfarache,
Sevilla.
-RUIZ PALACIOS, A. (2014, 2ª edic.): “Cuando sopla el viento. Tradiciones, cuentos y leyendas del siglo XX, en San Juan de Aznalfarache”.
Enlaces relacionados en este blog:
Si desea conocer los caminos entre Sevilla y San Juan de Aznalfarache, haga clic en el siguiente enlace:
https://historiadesanjuandeaznalfarache.blogspot.com/2026/02/caminos-de-sevilla-san-juan-de.html
Puerto de San Juan.
Hacienda del Rosario.
Niña atropellada en 1897.
San Juan aduanera.
Riña sangrienta.
https://historiadesanjuandeaznalfarache.blogspot.com/2024/08/rina-sangrienta-en-san-juan-de.html
Cronología del tranvía:
https://historiadesanjuandeaznalfarache.blogspot.com/2025/11/cronologia-del-tranvia-san-juan-de.html
Otras fuentes:
ayuntamientodegines.es/calle-real/
castillejadelacuesta.es/es/municipio/historia/
diariodesevilla.es/sevilla/antigua-calle-real-sevilla-recobra-esplendor-pasado_0_2003302673.html
hermandadrosariosanjuan.blogspot.com/p/historia.html
histomares.blogspot.com/2011/09/calle-larga-en-los-anos-50.html
historia-gelvesrtv.blogspot.com/2009/01/dos-calles-de-las-primitivas.html
historico.ayuntamientodegines.es/index.php?option=com_content&view=article&id=46&Itemid=5
wikipedia.org/wiki/Venta_de_la_Mascareta
NOTA DE LA ADMINSTRACIÓN DEL BLOG: esta entrada seguro que se verá enriquecida en el futuro por más fastos que vivió esta calle de San Juan de Aznalfarache. E incluso en aquellos negocios y establecimientos de los que podamos narrar su historia, como la Esquina Cortés, así lo haremos en próximos textos.















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